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¿Almas gemelas?

En telecinco.es nos preguntamos qué estará pasando ahora mismo por la mente de esta enigmática mujer. Como no le ha dado por llamarnos para explicarse, no nos ha quedado más remedio que indagar por nuestros propios medios. Carla Bruni y Cecilia tienen mucho en común, pero son muy distintas, pese a haber tropezado ambas con la misma piedra.
Las dos damas llegaron a Francia por el mismo camino. El sendero por que los ricos huyen de los rojos. Como en los mejores novelones, Cecilia procede de una rica familia de terratenientes en Moldavia. Su padre tuvo que huir a uña de caballo de los soviéticos mientras estos asesinaban al resto de su familia. En la patria gala empezó una nueva vida como peletero y la joven Cecilia completó su bachillerato y se licenció en Derecho.
Los padres de Carla también llegaron a Francia huyendo del 'terror rojo'. Vivían en Turín en un tiempo de efervescencia ideológica en el que las Brigadas Rojas secuestraban a los hijos de los millonarios. Heredera de una gran fortuna, la Bruni empezó la carrera de Arte y Arquitectura, pero la abandonó a los 19 años.
En cuanto a maromos, pronto mostraron gustos dispares. La ex de Sarkozy ha estado siempre ligada a las altas esferas. Trabajó con políticos, hasta con un senador, y rompió su matrimonio con Jacques Martin, presentador del programa de televisión infantil más famoso de Francia, para arrojarse en los brazos de Sarkozy, un incipiente y ambicioso político.
Por el contrario, la Bruni tardó muchos años en ver a menos de un metro una corbata alrededor de un cuello masculino. Trabajó para Loreal, Dior, Chanel, Prada y Versace y sus primeros romances fueron con Mick Jagger y Eric Clapton, estrellas superlativas del rock en años de regreso a las erecciones, es decir, en periodo de desintoxicación.
Eso sí, a ambas les pierde la pasión. No son mujeres de mortificarse en un eterno matrimonio católico. Aunque, como todo en esta vida, hay clases. Cecilia ha fracasado con sus dos maridos. Siempre había otro y ella obedeció al amor, del cual disfruta en la más estricta intimidad: "soy alguien a quien le gusta estar en las sombras, que le gusta la serenidad, la tranquilidad" dijo a Reuters. Y las ideas conservadoras, cuidadosamente depositadas en la urna, pero nada más.
Carla es otra historia. Cuando le habla a un hombre 'de tú', quiere que haya auditorio.Tras las estrellas del rock, fue a la caza de un actor, Kevin Costner. Romance que fue sonado en la prensa, así como la media docena que vinieron después encadenando una 'pasión' detrás de otra hasta que Sarkozy se cruzó en su camino. Una mujer a un flash pegada.
De todas formas, Cecilia no es menos. También ha salido mucho en la prensa, pero en la económica. Ha sido acusada de algunas corruptelas en relación a los puestos que desempeñaba su marido. . Ni cuando fue primera dama se libró que la implicaran en asuntos oscuros
Se podría decir que pagaría por no salir en la prensa. Todo lo contrario que Carla, a quien le aforan buenas cantidades por las exclusivas. Hasta tal punto que para gestionar su imagen tuvo que crear la empresa Carla Bruni SA, que cotiza en bolsa y como lance una Opa contra Endesa nos va a dar a todos un síncope.
Iguales pero muy distintas. En estos días, mientras Sarko despliega su show impenitentemente, la gran pregunta es ¿Qué pensará Cecilia de esto?
 
  • Al escape de la 'hidra roja'
  • Gomina o pelanas
  • Cegada por la pasión, cegando con su pasión
  • Prensa rosa y páginas salmón