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Un ladrón emparedado

Un ladrón emparedadotelecinco.es
"Le dije, no te procupes, estás en tu casa, 'pisha'. Y se lo tomó literal". Así resume Miriam, dueña de un restaurante de kebabs de la localidad gaditana de San Fernando, los robos que venían sufriendo en su local desde hacía seis meses. El caco resultó ser precisamente un primo de su socia, un chico de treinta años que se pasaba habitualmente por allí. Pero lo más sorprendente no fue que fuese familiar de una de las dueñas, sino que lo descubriesen tras pasar dos días emparedado en la chimenea de la cocina, que habían decido tapiar en vista de que era el único acceso posible para el caco.
En directo con 'El programa de Ana Rosa', Miriam reconoció que el caso tiene gracia y que "hasta los ladrones gaditanos tienen mucho arte", pero no olvida la gravedad del caso. El ladrón les robaba continuamente desde hacía seis meses, se comía "kebabs y caracoles" y se apropiaba del dinero que encontraba. Pero nunca dejaba ninguna huella, ni forzaba la puerta o las ventanas.
Por eso, el pasado fin de semana, la policía descubrió laque podía ser la vía acceso del caco: una reja tras la chimenea y, acto seguido, las dueñas del local procedieron a tapiarla. Lo que no esperaban dos días más tarde, cuando la policía volvía al lugar de los robos para inspeccionar el local con detalle, es que hubiesen dejado encerrado al ladrón.
"Cuando mi novio vio los pies... Él dijo, Juanjo, sácame, pisha, déjame salir... ¡Encima de que me roba! Y menos mal que estaba la policía porque tenía un cuchillo de grandes dimensiones ahí arriba", relató una de las dueñas.
Y es que, aunque ahora ya no tienen miedo a los robos, es el ladrón el que las atemoriza. A pesar de sólo tener treinta años, tiene más de cuarenta denuncias de robos y muchos con uso de arma blanca. "A los quince minutos de quedar en libertad, ya nos estaba amenazando", denunció Miriam, que asegura vivir con miedo ya que viven "puerta con puerta",