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El relato de Belén

El relato:
"Rosa Clará se puso en contacto conmigo para decirme que no le daba tiempo a hacer mi vestido. Yo, con las mismas, cojo a mi madre y me voy al 'Pronovias' de la calle Serrano. Se supone que es 'Pronovias' de alta costura. Veo un vestido de novia en el escaparate que me gusta mucho. Subo arriba al probador y me saca la chica que me atendió un traje, que me lo probé, pero yo estaba con el del escaparate. Total, que me quitan el del escaparate, me dicen que es de Elie Saab, que yo no sabía ni quien era, la cosas como son. Vi el precio, costaba 7.500 euros, me parece. Yo me pruebo el vestido. Bueno, me queda fenomenal, me encanta a mí, a mi madre y a todas las chicas. A los quince minutos llegan la directora de la tienda y las relaciones públicas. ¡Me trataron de maravilla! Me dieron una foto de catálogo, que la he traído. También he traído la factura del encargo. A mí me trataron, de verdad lo tengo que decir, como tienen que tratar a cualquier persona, pues bien.
 
Llaman a mi madre el viernes, porque yo di el teléfono de mi madre porque si no lo conozco no lo cojo. Y le preguntan, '¿Carmen, Belén quiere este vestido? Sí, sí, no os preocupéis'. Llamo yo y les digo que tengo fecha hasta el día catorce, que viene en mi factura, para llevar 2.400 euros. Entonces a mí, para reservarme el traje, me ponen la cantidad de que he dado un euro, pero ese traje está ya para mí. No quiero que la gente se tome lo del euro a cachondeo. Hasta el día catorce, yo podía dar este dinero. Que mi fallo fue no darlo. Que no voy con 2.400 euros en mi bolso, si no los doy, entonces, ¿qué hubiera pasado si das tantísima cantidad?
 
Me llama ayer mi madre, cuando comenzó el programa 'Está Pasando'. Me dice 'Belén, llama a Bárbara, que es la relaciones públicas, que tiene que decirte una cosa sobre el vestido'. Yo ya sabía que algo pasaba. Y llego a casa, y veo, 'Belén Esteban, se tambalea la boda'. Imaginaros. Llamo a mi novio y le digo, '¿no te habrás ido por ahí?' ¡Le subió la tensión y todo! Porque es un agobio constante. Cuando hablo con Bárbara y me dice que no me podían vender el vestido porque era exclusivo, de alta costura, y se habían quejado las clientes. Yo pregunto, '¿cómo saben que ese es mi vestido?' Me responde otra cosa. Que no puede ser porque es de 'prêt-à-porter', no se te puede vender'. Digo, vamos a ver, si hay una foto de catálogo que la tengo yo y en el escaparate también estaba, ¿qué importa? Les pregunto qué solución me dan. Me dicen, 'ninguna'. Yo dije, pues nada, muchas gracias y adiós. Colgué.
 
A mí me da igual que nadie quiera vestir a Belén Esteban, pero lo que sí les puedo asegurar es que yo, el día de mi boda, voy a ir vestida de novia".