Una infidelidad, una boda con sabor amargo y una enfermedad en el arranque de ‘Familia’

telecinco.es 09/01/2013 00:00

La familia Oquendo está de celebración, la más pequeña de las tres hermanas, Natalia está a punto de dar el 'sí quiero' a NataliaDaniel, su novio. Manolo, el padre de familia, brindaba por el mejor equipo que haya podido tener en su carrera como futbolista, el de su familia, en el que también está Malena, la mayor, casada con Malena,Miguel y con una hija adoptada, Xuan; y Carlota, que fue madre adolescente y que mantiene una estrecha relación con su hijo, ahora de 16 años, Jacobo.

Pero la felicidad durará poco para los Oquendo porque todos tienen algo pendiente. Carlota eludía la convocatoria de su hermana para acudir a su despedida de soltera y Jacobo le preguntaba cuándo le contaría su pequeño secreto: un posible trabajo en el extranjero. Mientras, Malena acudía a su hogar. Escritora de éxito, es una mujer controladora que quiere tener todo atado. Todo menos a su hija, Xuan, que parece no tenerle mucho cariño mientras mantiene una estupenda relación con su padre.

Ajena a todo, Natalia se va de despedida con una camiseta que anima a los hombres alrededor: '¡Corre que me caso!' decía y eso hizo Diego, un joven con el que Natalia comenzó a besarse. La pequeña recurrió a su hermana, decía pasarle algo pero al mismo tiempo creía estar en el séptimo cielo. Y lo estuvo, pero solo esa noche, despertó junto a Diego y tuvo que salir ante la mirada extrañada de su hermano pequeño.

Carlota también despierta, pero de peor humor. Tiene que retrasar su entrevista de trabajo para encontrarse con Natalia y descubrir qué pasa mientras Daniel, su futuro cuñado, irrumpe en su casa en busca de su prometida. En casa de sus padres Natalia está probándose el traje de novia, apenas escucha la puerta se arroja en brazos de su hermana, le cuenta lo sucedido y le confiesa que se ha enamorado.

Pero Natalia no es la única que tiene problemas. Malena y como Carlota es abogada decide pedir su consejo. Ante sus hermanas entre lágrimas, Carlota les aconseja, ninguna de ellas debe romper sus compromisos. Pero ellas, ofendidas acusan a Carlota: “¿Por qué no nos dejas ser felices?”.

Esta fue la gota que colmó el vaso. Carlota se marchó precipitadamente rumbo a su entrevista, no sin antes ser llamada egoísta por su hermana Malena. Cuando ya está allí, un nuevo contratiempo familiar le hará marcharse. Manolo Oquendo, pero no es cierto. Cuando ya están fuera, desvela el verdadero motivo: uno de sus jugadores, que va a fichar por un equipo, ha sido detenido y Carlota tiene que sacarle.

Lo hace un tanto frustrada pero consigue posponer su entrevista un día más. Con lo que no cuenta Carlota es que su madre, una mujer un tanto alejada de la realidad y sumergida en sus sueños, conoce sus intenciones. Furiosa, se propone sabotear la entrevista de su hija y cuando Carlota llega, ella ya está hablando con quien podría ser su jefa. Madre e hija se ven inmersas en una dura disputa en la que Mª Elenaalgo absolutamente falso.



Pero hizo la entrevista y llegó a tiempo a la boda de su hermana. El único que faltaba era Jacobo, su mejor amigo había querido hacerle una despedida para que perdiera la virginidad antes de marchar a Londres. Para ello contrató a Shanon, una mujer que se enterneció con el joven. Sin embargo, su primera vez resultó frustrada por una fiesta sorpresa para Shanon. Jacobo acabó dormido en una tumbona y ella tuvo que llevarle a la boda a bordo de su lujoso coche ante la atónita mirada de todos.

Entrevista hecha, 'sí quiero' pronunciando, Malena bailando con Xuan… Carlota miraba a su familia feliz porque los problemas se habían disipado. Además, tenía algo que comunicarles, su sueño iba a hacerse realidad. Pero todo se fue al traste en segundos, Manolo quiso bailar con su hija mediana y, entre pasos y giros, confesarle que tenía un grave problema: tiene un tumor y podría ser maligno.

Carlota abrazó a su padre y, cuando nadie la veía, salió a fumar un cigarrillo. Por fin se decidió e hizo una llamada para rechazar el trabajo. La abogada reflexionaba: “La familia es una condena de por vida, por más que uno quiera perderla de vista te atrapa en lo bueno y en lo malo, hasta que la muerte nos separe” ¿Cómo solucionará este nuevo problema?