Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Ana, cansada de los desprecios de Nico

Ana Toro y Nico, tan pronto están dándose besos como tirándose los trastos a la cabeza. Broncas entre fogones, reproches, gritos y desplantes varios alimentan el día a día de su relación.
Después de su revolcón con Ana en el armario, parece que Nico no ha estrechado lazos precisamente con la Toro. Muy al contrario, está de lo más quisquilloso con ella y no consiente que le ande dando lecciones en la cocina: "cuando yo cocino tú no hablas", le gritó cuando ella le dio consejos sobre la tortilla de patata.
A pesar de todo, Ana no es renconrosa y le llevó un vaso de agua a la cama. Sólo sirvió para que el italiano la despreciara una vez más. Desconsolada, la muchacha gimoteaba en la oscuridad invocando el espíritu de Germán, su compañero en GH 10. 
Lo más parecido al cariño que ha salido de Nico hacia Ana ha sido un acercamiento que incluía el tocamiento bastante poco ortodoxo de su pecho, aunque esta relación, todo hay que decirlo,  nunca se ha caracterizado por la normalidad. Perpleja más que despechada, Ana se preguntaba qué mosca le habría picado a su hombre (es un decir, ella ya ha dejado claro que nunca querría un novio como él).   
Finalmente Ana estalló, harta de que Nico le dijera que era la víctima del reencuentro: "Aprovechas cualquier minuto pa decirme algo,  a vosotros os trata genial (dirigiéndose a los compañeros que gozaban del show en tribuna preferente) , pero a mi no para de chincharme... muerta de sueño y el hijo de puta chinchándome, ¿por qué no me deja en paz?", gritaba.
Algo más calmada, Ana pedía perdón en el confesionario por su arranque de ira y por haber abollado una olla en pleno berrinche. "Perdonad que haya tirado la olla al suelo y se haya abollado un poco pero es que no aguanto más, sollozaba".