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Rebeca, expulsada con un 93%

No ha conseguido alcanzar el récord de Nagore, pero ha salido con un porcentaje que clama al cielo. Rebeca ha sido una de las concursantes más singulares de Gran Hermano. Ella y Rosita, su muñeca, han salido por decisión del público como un clamor.
El primero, cómo no, Arturo. Empezó a acosarla con preguntas sobre su sexualidad. En este contexto supimos por boca de ella que no empleaba vibradores para masturbarse, que le sobraba con las manos. Y en ese contexto de acoso, también se produjo la violación con un cepillo de dientes de su muñeca, Rosita.
No fueron unos inicios agradables para esta chica que, también en los primeros compases, formó parte del grupo de los 'bonitos', como ella misma bautizó, junto a Indhira, Arturo y el recién llegado Hans y la llegada poco después Saray.
Nagore, punto de inflexión
Sin embargo, todo cambió radicalmente con la expulsión de Nagore, la concursante echada de la casa con el mayor porcentaje de la historia de Gran Hermano en todo el mundo. A los pocos minutos de esa expulsión, Rebeca empezó a coquetear con el otro grupo. Arturo e Indhira se molestaron bastante. Pero más aún cuando en un cruce de reproches con el vasco, Rebeca rompió a llorar e interpretaron que lo hacía a propósito para cambiarse de grupo.
Desde ese día, vilipendiada por los 'bonitos', pasó a juntarse con Juan, Melanie, Tatiana y sobre todo con Toscano. Pero la audiencia no se molestó por su cambio de amistades, como se ha podido leer en los foros, blogs y podcasts de telecinco.es, sino por sus soliloquios, bailes heterodoxos y miradas extraviadas.