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Sin comida en la casa 1 de 'GH'

Los inquilinos de la casa 1 de 'Gran Hermano' lo están pasando verdaderamente mal. La escasez de comida no se ha hecho esperar mucho este año y el alimento con el que cuentan los concursantes es prácticamente nulo. La no superación de la prueba de 'El Camino de Santiago' ha traído consecuencias muy negativas, ya que el presupuesto para la compra semanal ha pasado a ser de cero euros. Sin dinero no se puede ir al supermercado y, por lo tanto, no se puede llenar la despensa.
Si la primera semana de convivencia los 'grandes hermanos' discutían por la compra de algún que otro caprichito, ahora sus preocupaciones son otras muy distintas. La despensa se ha quedado prácticamente vacía y no tienen forma de llenarla. El hambre comienza a alterar los nervios de los concursantes que están sufriendo las primeras peleas dentro de la casa.
La nueva prueba semanal requiere un importante esfuerzo físico. Los concursante no sólo tienen que pasarse el día encadenados, también tienen que superar un complejo circuito. Las energías comienzan a escasear y reponer fuerzas sin ningún alimento que llevarte a la boca es prácticamente imposible. Algunos llegaron a la casa con la intención de ponerse a dieta. Un propósito muy habitual que a la hora de la verdad se convierte en una auténtica pesadilla.
Un jamón si pintan la casa
La organización del programa les ha dado una alternativa para lograr algo de alimento antes del martes: si consiguen pintar la casa antes del domingo serán premiados con una jamón y una fiesta. ¿Se pondrán las pilas y podrán alimentarse de pan y  jamón o seguirán sufriendo las penurias de estos últimos días?
Por el momento, la dirección programa ha decidido ayudar a los concursantes a no morir de hambre. Cada día les darán una barra de pan por persona, un menú muy monótono pero con el que conseguirán mantenerse en pie. Los concursantes no se han tomado demasiado bien esta dieta obligada que les ha sido impuesta, por lo que han decidido amotinarse con un objetivo muy claro: pedir algo con lo que rellenar el pan. "¡Queremos nocilla, queremos nocilla, queremos nocilla!", gritaban intentando dar pena al Todo Poderoso Dios de 'Gran Hermano'. Pero las súplicas no han logrado ablandar su corazoncito y los concursantes tendrán que aprender a sobrevivir con una mini dieta.
El mayor problema es que parecen más preocupados en lamentarse de las penurias que están sufriendo estos días que en mirar hacia el futuro. "Dos paquetes en dos semanas… es lo que normalmente me fumo yo en dos días“, refunfuñaba Carlos F. Su mayor objetivo debería ser superar la prueba semanal, ya que si vuelven a quedarse a las puertas de la victoria pasarán otros siete días a base de pan y agua.