Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Aplicar calor, hacer ejercicio suave y controlar la medicación, consejos para que los mayores convivan con la artrosis

Aplicar calor local, realizar ejercicio suave para desentumecer las articulaciones y llevar un control correcto de la medicación son algunas pautas que ayudan a las personas mayores a convivir con la artrosis, según han informado expertos de Sanitas Mayores.
"Con el frío y la lluvia las personas que padecen artrosis sufren un aumento de sus molestias. Para mitigar los síntomas, como entumecimiento de las articulaciones y dolor, hay que seguir el tratamiento con especial intensidad. Tomar la medicación prescrita para controlar el dolor, aplicar calor local y hacer ejercicio moderado son algunas de las recomendaciones que hay que intensificar cuando la climatología es adversa", ha comentado el jefe de Gestión Asistencial de Sanitas Mayores, David Curto.
Se trata de una enfermedad crónica y progresiva que se caracteriza por el deterioro del cartílago de las articulaciones, que es el tejido que existe en los extremos de los huesos para que se puedan desplazar uno sobre otro. Todas las articulaciones pueden desgastarse pero la artrosis es más frecuente en las manos, la espalda, las caderas y las rodillas.
Los principales síntomas son el dolor, de intensidad variable según el grado, y la rigidez o pérdida de movilidad de las articulaciones, que suelen ser más agudos cuando se comienza a poner en movimiento tras pasar un largo periodo en reposo.
"En muchos casos de artrosis existe un componente genético o hereditario contra el que no es posible actuar. Otros casos se deben a traumatismos pero la mayoría son de origen desconocido y se asocian al envejecimiento. En la exploración física realizada por el especialista se aprecian las posibles deformidades así como la limitación de la movilidad con dolor a la presión, chasquidos y crepitación de la articulación afectada. Las radiografías simples siguen siendo la exploración diagnóstica complementaria más adecuada", ha comentado Curto.
TRATAMIENTOS FÍSICOS, MEDICAMENTOS Y CIRUGÍA
Dicho esto, el experto ha recordado que en la actualidad no existe curación para la artrosis pero las personas afectadas pueden contribuir en gran manera para controlar los síntomas de la enfermedad. Para ello, se dispone de diversas alternativas que combinan tratamientos físicos, medicamentos y, a veces, la cirugía.
El tratamiento de la artrosis es inicialmente conservador, basado en ejercicio moderado y constante, buenos hábitos posturales, control del peso corporal, reposo y cuidado de las articulaciones, técnicas para controlar el dolor sin medicamentos y la administración oral de analgésicos y antiinflamatorios. Entre los tratamientos farmacológicos, las infiltraciones de derivados de la cortisona o de ácido hialurónico dentro de las articulaciones pueden resultar, a veces, necesarias para aliviar el dolor.
Cuando la enfermedad supone un rápido desgaste asociado a un dolor intenso que no cede y proporciona mala calidad de vida, puede estar indicado un tratamiento quirúrgico. Las técnicas quirúrgicas más habituales son la osteotomía y la artroplastia. "Entre los últimos avances se están probando con buenos resultados terapias biológicas como la infiltración de células madre o de plasma rico en plaquetas", ha zanjado Curto.