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Desprevenidos ante la píldora

"A ver, espera que yo me lo tengo que leer todavía porque estamos aquí todas un poco..." Es lo que responde una farmaceútica, mientras abre el prospecto- cuando le pedimos información sobre la píldora poscoital que acabamos de comprar. Otra tiene que consultar su ordenador para darnos información y acaban contándonos que podemos tomarla en una o en dos dosis. La mujer desconoce que ahora las pastillas ya vienen preparadas en una sóla dosis, no como antiguamente. 
Sólo en cuatro de diez farmacias nos informan sin que nosotros hagamos preguntas . En el resto, se limitan a cobrarnos los 18'76 euros que cuesta la pastilla. Cuando pedimos información se limitan a hablarnos de sus indicaciones y efectos secundarios. Sí nos insisten en varios centros en que la píldora no es un método de urgencia, pero ni una sóla palabra sobre métodos anticonceptivos regulares tal y como deberían. Tampoco en ninguna farmacia nos hablan de prevención de enfermedades de transmisión sexual. Dado que una mujer que acude a comprar la píldora del día después ha podido tener relaciones sexuales de riesgo, esta no es una información trivial.
También es fundamental informar de que la píldora tiene una efectividad media del 84%, y además se va reduciendo según van pasando las horas: a los 3 días (72 horas) del acto sexual ya es nula. A pesar de eso encontramos a una farmaceútica que nos da una información errónea:
-¿LA eficacia, en principio?
-Sí, total
Escasea la información y sobra la opinión de alguno de los profesionales que critican abiertamente, (y sin que le pidamos su opinión) la ley que permite la venta de la píldora sin receta:
-Entonces tampoco os acostumbréis a tomaros esto.
-No, si es la primera vez que la tomo
-Por eso, que lo malo de que os lo den... de la ley esta, que vamos, que hay mucha gente que se la tomará en vez de ir al médico o poner precauciones.
El Ministerio de Educación tampoco ha sido previsor: no ha enviado a ninguna farmacia española los folletos informativos que acordaron entregar con la píldora . Una medida que evitaba que el profesional de turno tuviera que informar personalmente a la clienta si no lo deseaba. Ya que los folletos brillaban por su ausencia en los mostradores de las farmacias deberían ser los profesionales los que asumieran esa labor informativa: "Estamos obligados a dar información con cualquier medicamento", asegura la Presidenta de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria María Jesús Rodríguez. El problema es que hay profesionales que no están de acuerdo con la venta libre de la píldora en sus boticas y se niegan a hacerlo. La conversación que tenemos con uno de ellos lo refleja:
-Hola, buenas, quería la píldora del día después...
-No la tenemos todavía.
-¿No?, pero ya es... (de venta libre sin receta)
-Sí, ya es, pero no la tenemos
-¿Pero la tendréis?, porque...
-No, nosotros no la vamos a tener.
La Ley de Garantías y Uso Racional del Medicamento obliga a venderla. Sólo las farmacias catalanas tienen regulada la objeción de conciencia (aunque sólo dos profesionales se hayan acogido a ella por el momento): "No está regulado, incluso si te niegas podrías acabar en los tribunales porque no hay legislación ni códigos que aclaren eso", asegura María Jesús Rodríguez. De hecho las mujeres que no obtengan la píldora en una farmacia pueden reclamar en el Colegio Provincial de Farmaceúticos o dirigirse a la Consejería de Sanidad de su comunidad.
Pero quien hizo la ley hizo la trampa. La píldora poscoital, que actualmente fabrican dos laboratorios distintos bajo el nombre de Norlevo y Postinol, no está incluída en la lista de medicamentos indispensables que regula la Ley de Existencias Mínimas de 1965, con lo cual el boticario siempre puede alegar que no la tiene o se le ha terminado. Sólo Baleares y Andalucía han actualizado esta norma obligando por ley a las farmacias a tener siempre Levonorgestrel, el principio activo de la píldora.
Nuestro recorrido por las boticas españolas acaba con la constatación de que la venta sin receta de la píldora poscoital no viene acompañada, hoy por hoy, de la información necesaria para el usuario.