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Difusores 1 - KERS 0

Fernando Alonso, durante los libres. FOTO: AP.telecinco.es
Nico Rosberg ha sido el más rápido en la primera jornada de entrenamientos libres del Gran Premio de Australia. Los monoplazas objeto de reclamación por sus difusores han copado las primeras posiciones y los equipados con el KERS están de la mitad para abajo. Fernando Alonso fue décimo en los primeros libres y duodécimo en los segundos.
Que los difusores de Williams, Brawn GP y Toyota, ante los que se presentó una reclamación rechazada posteriormente por los comisarios, dan alguna ventaja lo demuestra el hecho de que han ocupado los primeros puestos y tan sólo el Red Bull (uno de los reclamantes) de Mark Webber ha logrado situarse entre ellos.
Nico Rosberg ha dominado las dos sesiones de entrenamientos libres con autoridad, cuando se esperaba que fueran los Brawn GP los más rápidos, como lo habían sido durante las pruebas invernales, pero Rubens Barrichello ha sido segundo a una décima del alemán. Jarno Trulli ha situado su Toyota en tercera posición y se perfila como un serio aspirante a hacerse con la 'pole', ya que es un experto en lograr un buen tiempo en una sola vuelta.
Mucho que mejorar
Fernando Alonso se ha tenido que conformar con la duodécima posición, el coche no ha ido tan bien como esperaba y como había ido en los entrenamientos invernales, pero eso les ha ocurrido también a los Ferrari, que le han precedido con Felipe Massa a 168 milésimas de segundo y Kimi Raikkonen a tan solo 28.
Barrichello probó el césped de Albert Park. FOTO: AP.
Massa, décimo, ha sido el primer coche equipado con el KERS, acumulador de energía cinética, que proporciona una potencia extra de 80 caballos durante 6.6 segundos por vuelta, pero cuyo peso, cercano a los 50 kilogramos, penaliza la estabilidad de los coches ya que no se puede colocar como con los lastres en el sitio mas conveniente y eleva el centro de gravedad.
Alonso espera mejorar el coche para la sesión de clasificación, en la que confía en conseguir un puesto entre el sexto y el octavo que le permita poder luchar por el podio, porque la victoria se antoja difícil, aunque el circuito de Albert Park, escenario de la carrera, es muy propicio para las sorpresas.
Las nuevas normas no funcionan
La nueva reglamentación, en teoría para aumentar el espectáculo, ha vuelto a mostrarse como un fiasco, ya que por la mañana, en la primera sesión libre, en la primera hora no salió nadie a la pista y luego lo hizo el suizo Sebastien Buemi, único debutante esta temporada, que tenía la necesidad de aprenderse el circuito.
También se ha confirmado que los Mclaren no son nada rápidos y la casa británica deberá buscar urgentemente una solución, porque el campeón del mundo, Lewis Hamilton, ha sido antepenúltimo, con su compañero de equipo, Heikki Kovalainen, delante a un segundo y siete décimas del más rápido.
JNP