Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La Gran Vía de antes

Dice el director de cine Jose Luis Garci, que aquella Gran Vía era Broadway. Con sus neones, y su increíble ambiente, con una multitud de personas entrando y saliendo de las sesiones de noche vestidas con sus mejores galas. Se hacían colas larguísimas para encontrar un asiento...Pero aquellos años de esplendor de la Gran Vía, pasaron. Los monumentales cines que deslumbraban a todo el que por allí pasaba, van desapareciendo reconvertidos en centros comerciales.
El último de esos bastiones del cine de antes, es el Palacio de la Música, que acaba de anunciar su cierre. Con él se van 82 años de proyecciones unidas a anécdotas, aventuras y emociones vividas dentro y fuera de su patio de butacas. Nos lo cuenta Enrique Herreros, un hombre que pasó buena parte de su vida vinculado a la historia de este cine.
En compañía de su padre, gran cartelista que diseñó los enormes bastidores que promocionaban la película del momento; en una época en la que el cartel formaba parte del encanto de la sala y del ritual de entrar en ella a disfrutar con cada fotograma. Nos cuenta que "Gilda" fue recibida con un tintero que salpicó la pantalla. Que el público aplaudía tanto cuando Rita Hayworth cantaba "Amado Mío", que el encargado de la proyección tenía que pasarla una y otra vez para satisfacer la demanda de la sala.
Enrique nos recibe en su casa. Un museo privado del cine que desfiló ante sus ojos. Un lugar que rara vez abre a nadie. Su refugio, lleno de fotos de grandes actrices dedicadas.
¿Quieres verlas?...