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Un Parsifal de entreguerras visita el Teatro Real con un Wagner "visionario"

'Parsifal', la última ópera de Richard Wagner, llegará el próximo 2 de abril al Teatro Real con dirección de Claus Guth, que traslada la obra a un sanatorio en el periodo de entreguerras europeo del siglo XX y que aporta a la obra "el toque visionario" que ya tenía el libreto del compositor alemán.
"El sanatorio sirve de metáfora de esa centroeuropa herida que busca un líder que les salve y termine metida en un atolladero. Wagner ya se adelantó mucho a su tiempo y parecía que estaba intuyendo eso, la obra nos va a hacer reflexionar y dice cosas que nos atañen directamente", ha explicado el director artístico del Teatro Real, Joan Matabosch.
'Parsifal', que estará en el Real hasta el 30 de abril con diez funciones, cuenta en la dirección de orquesta con Semyon Byhckov, quien se ha mostrado en la misma línea que Matabosch respecto a la actualidad de la obra e incluso ha calificado a Wagner de "profeta".
"Como todo profeta, Wagner plantea dudas y soluciones. Él muestra el camino y nosotros lo podemos seguir o no", ha ironizado durante la rueda de prensa de presentación. Para Bychkov, 'Parsifal' es una obra que "crea un universo galáctico" y que no tiene "ni principio ni fin", con una evolución permanente de los motivos musicales.
Esta obra, inspirada en el poema épico medieval 'Parzival', fue estrenada en 1882 y en su origen fue concebida como una obra místico-dramática con una atmósfera religiosa. Guth prescinde en esta nueva versión de esas acepciones religiosas y se centra en el argumento de búsqueda de un Mesías.
LA REENCARNACIÓN BUDISTA
Tremendamente interesado en el budismo, Wagner compuso una ópera "circular, con el principio budista de la reencarnación presente" en el aspecto musical. "Yo siempre espero a un cuarto acto, esto podría continuar infinitamente", ha bromeado Bychkov, aludiendo además a la larga duración de esta obra, cerca de cuatro horas.
Para el músico, el personaje de Parsifal es "un loco inocente que a través de la compasión alcanza la sabiduría". "Sigue habiendo un tema vinculado a la religión y la fe cristiana, porque el protagonista empieza sin saber su nombre y termina ayudando a la humanidad", ha indicado.
Preguntado sobre las conexiones con la Europa actual, Bychkov ha lamentado que se repita "el ciclo oscuro y violento". "Tenemos ejemplos como Jesús o Dalai Lama, pero no hemos aprendido nada de ellos. Parecía que con la caída del muro de Berlín había un inicio de algo que traería libertad, pero no ha sido así, y vuelve la idea de destrucción", ha asegurado.
WAGNER ANTISEMITA
Por otro lado, también ha defendido la personalidad de Wagner, fuertemente criticada, en especial por su antisemitismo. "Es desconcertante ver que alguien capaz de esas creaciones pudiera tener rasgos humanos inaceptables. Pero esa combinación le permitía crear personajes muy distintos e identificarse con los buenos y los malos", ha añadido.
La producción, estrenada en el Liceu de Barcelona en febrero de 2011, tendrá un único reparto, con Christian Elsner en el papel titular, junto a otros cantantes wagnerianos: Anja Kampe (Kundry), Detlef Roth (Amfortas), los barítonos Franz-Josef Selig (Gurnemanz) y Evgeny Nikitin (Klingsor), y el bajo-barítono Ante Jerkunica (Titurel).
En torno a la producción se ofrecerán varias actividades paralelas: 'Enfoques' --encuentro con el equipo artístico de la obra--, dos conferencias, dos películas proyectadas en la Filmoteca española y un taller infantil.