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Pornografía hecha arte

Fetichismo, sodomía, felaciones de todo tipo y escenas de sexo explícito no suelen formar parte del programa de los museos, aunque sí están presentes en "The Porn Identity. Una expedición al lado oscuro". Hoy se inaugura en la galería Kunsthalle de Viena.
La pornografía ha invadido el día a día, se encuentra en los medios, en la cultura y en el arte, pero todavía es un fenómeno invisible, lleno de tabúes. Para romper trabas, el conocido museo Kunsthalle de Viena ha organizado un exposición.
La primera sorpresa, un cartel que advierte: "Prohibida la entrada a menores de 18 años". Para poder visitar la exposición es obligatorio mostrar un documento de identidad a la entrada.
"La pornografía es aquello sobre lo que todos hablan y nadie espera que lo pillen con ella", apuntó Gerald Matt, el director de la galería dedicada al arte contemporáneo. La muestra trata de ofrecer una imagen crítica, tanto de los tabúes sobre el sexo como sobre la industria del porno y su claro sexismo.
La muestra cuenta con instalaciones de vídeo, esculturas y decenas de pantallas que parecen lanzar un reto al espectador: diferenciar el simple porno comercial de la obra de creadores consagrados.
En la sala se muestran montajes de vídeo fusionando varias películas pornográficas, pero también se hace alusión a imágenes claramente eróticas que revolucionaron el mundo del cine. El filme "La naranja mecánica", de Stanley Kubrick, tiene un hueco con una reproducción creada por la artista Liz Moore de la escultura de una mujer de rodillas que aparece en la película. Con un sentido más crítico resulta el "Establo" expuesto por el artista estadounidense Tom Burr, con una clara alusión a la domesticación y a la animalización del ser humano. 
Y para explícito, la "Rainbow Wall", con decenas de pantallas que muestran escenas de las películas más famosas del género. IM