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Röhrig, protagonista de 'El hijo de Saúl': "Todos conocen el Holocausto, pero queríamos mostrar lo que fue estar allí"

"Todos conocen el Holocausto, pero queríamos mostrar lo que fue estar allí", ha manifestado este miércoles Géza Röhrig, protagonista de la película 'El hijo de Saúl', que se estrena este viernes 15 de enero en España tras haber sido premiada en los Globos de Oro y sonar para las nominaciones a los Oscar que se conocerán este jueves.
Según ha relatado en declaraciones a Europa Press, durante su visita a Madrid, Röhrig conoció al director del filme, Lászlo Nemes, en Nueva York en 2007 y varios años más tarde el cineasta le envió por mail el guion de la que ha sido su ópera prima. "Esta es una película que tenemos que hacer", le dijo el director.
La historia está ambientada en Auschwitz, en el año 1944, y se centra en la vida de Saul Ausländer, un prisionero húngaro que trabaja en uno de los hornos crematorios del campo de concentración. Cuando ve el que cree que es el cadáver de su hijo, inicia una misión para tratar de salvar su cuerpo de las llamas y poder dedicarle un entierro decente.
Tanto el actor como el director, ambos procedentes de Hungría, comparten motivos personales y guardan conexiones con el contexto histórico en el que se enmarca el filme. En el caso de Röhrig, su abuelo y el hermano de este sobrevivieron al Holocausto, pero el resto de la familia murió en los campos de concentración.
Cuando era pequeño, encontró en un cajón varias fotografías y comenzó a investigar sobre su pasado familiar y lo que había ocurrido alrededor de 1945. Conmocionado, decidió visitar Auschwitz y depositó tierra de la tumba de su abuelo.
Por este motivo, decidió involucrarse en este proyecto, a pesar de haber estado 20 años sin interpretar ningún papel. No obstante, recalca que este largometraje no es solo un regalo para él, sino para los cientos de personas que murieron. "Esta película es para no olvidar lo que ocurrió", ha dicho.
Del mismo modo, apunta a la principal diferencia entre esta y otras películas sobre el Holocausto: "Otras cintas abordan solo la supervivencia. ¿Por qué hay que hablar solo sobre los afortunados que pudieron sobrevivir?", se pregunta el actor y poeta, quien afirma que de esta manera se mostró la "experiencia" que supuso el Holocausto.
En su opinión, no había una mejor opción que el plano corto al que recurre el director, con el que se centra solo en el rostro del protagonista en la mayor parte del filme. Según ha indicado, "la cara humana es un instrumento extremo de expresión" que muestra a la perfección la "única forma de sobrevivir" en el Holocausto: "No pensar ni sentir".
"La visión claustrofóbica solo ayuda a entender que esta gente no podía permitirse tener empatía. Su única manera de sobrevivir era cerrar emociones y atender a obligaciones. No tenían pasado ni futuro, solo el momento concreto del presente, y este trauma solo puede ser visto desde una distancia corta", ha indicado.
"HONESTIDAD" ALEJADA DEL ENTRETENIMIENTO
En cuanto a los elementos atractivos de este filme, tanto para la crítica como para el público general, el actor ha señalado que "la gente aprecia la honestidad de la película", puesto que, a su juicio, "era el momento de mostrarlo tal y como fue en lugar de hacerlo con objetivo el de entretenimiento".
Röhrig subraya algo que a su juicio es esencial: "Este fue el primer genocidio moderno, la gente siempre ha matado pero aquí se acabó con un gran número de personas. Es esencial mantener en la conciencia la maldad que hubo".
En este sentido, ha lanzado duras críticas contra el cristianismo: "Ocurrió en el corazón de la civilización europea. ¿Dónde estaba la iglesia? ¿Significa que la parábola del buen samaritano no es válida para el Holocausto?", se pregunta el actor.
"Si los obispos cristianos se hubieran puesto en pie y hubiesen protestado contra estas leyes tomadas en Alemania, Austria, Hungría, Francia o Países Bajos, y si hubieran pedido que aquel horror no ocurriese ante sus ojos --porque todos somos creados a la imagen y semejanza de Dios--, si los valientes se hubieran levantado, esto nunca habría pasado", ha apostillado.
Preguntado por la situación de inestabilidad que vive el mundo en la actualidad, en concreto en el choque entre Occidente y los grupos radicales islámicos, Röhrig ha señalado que "solo han pasado 15 años en siglo XXI y la situación no parece prometedora". "Creo que la guerra viene, no sé entre qué países, creo que varios, pero tengo la sensación de que las diferencias son muy grandes", ha señalado tajante.