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Sustituir las gafas por lentes de contacto puede mejorar la autoestima de los menores que necesitan corrección visual

Sustituir las gafas por lentes de contacto puede mejorar la autoestima de los niños y adolescentes que necesitan corrección visual, según ha evidenciado una investigación llevada a cabo por la Universidad de Ohio (Estados Unidos).
En concreto, se observa que los usuarios de lentes de contacto de entre 8 y 11 años se sienten mejor con su apariencia personal, su capacidad atlética y su aceptación social que los que llevan gafas. Además, tienen "mayor visión periférica y más natural", ya que la lente se mueve con el ojo, declaran.
Este trabajo recogido por Alcon se une a otros que recomiendan el uso de lentillas entre los menores, de los cuales "uno de cada cinco de entre cinco y quince años requiere alguna corrección visual". Si esta es la adecuada, "puede incidir en su rendimiento escolar y, por lo tanto, en su aprendizaje".
Así lo asegura el profesor del Departamento de Óptica de la Universidad de Valencia, Francisco Sañudo, que añade que una correcta graduación "puede favorecer que los estudiantes sigan mejor el ritmo de las clases".
Otro de los estudios de los que echa mano Alcon es uno realizado por la Universidad Europea de Madrid (UEM) y que concluye que "un 75 por ciento de los niños menores de 16 años que utilizan gafas no practica deporte por miedo a romperlas".
Además, se expone que "hasta el 86 por ciento que lo practican deben quitárselas mientras desempeñan la actividad deportiva". Por ello, concluye que los niños que necesitan corrección visual "pueden verse cohibidos por el uso de las gafas", lo que podría derivar en que dejen de usarlas.
Ante todo ello, Sañudo destaca que, entre los seis y los ocho años, "casi todos los niños pueden ser buenos candidatos para llevar lentillas", siempre que adquieran "los hábitos higiénicos y las destrezas manuales asociadas al uso de las lentes de contacto".