Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Todavía hay 700.000 personas sin un refugio adecuado en Haití

Esta dramática situación es aún peor si se tienen en cuenta dos factores. El primero, que estas personas se encuentran en espacio hacinados sin ningún tipo de saneamiento, lo que contribuye a que puedan caer enfermos.
Y la segunda, es que a finales de marzo comienza la temporada de lluvias, y posteriormente la de huracanes por lo que se hace imperante la necesidad de que se encuentren bajo un techo seguro para no hacer más grande la tragedia.
"Podemos registrar hasta 50 milímetros de agua en dos horas. Y normalmente hay vientos muy fuertes", ha señalado Michõele Gedeon, presidente de la Sociedad Nacional de la Cruz Roja en Haití.

Falta de espacio urbanizable

Uno de los principales impedimentos para otorgar un refugio apropiado a los miles de damnificados es la falta de tierras.

"El primordial problema es el espacio. La ciudad ya estaba saturada antes del terremoto. Ahora lo que hay son grandes áreas de Puerto Príncipe absolutamente inhabitables", explicó Nelson Castaño, jefe de la operación humanitaria de la Federación.
Miedo por las lluvias
Las primeras lluvias aisladas han empezado a caer sobre Puerto Príncipe, lo que ha evidenciado, un mes después del terremoto, la apremiante necesidad de levantar refugios seguros para casi un millón de personas que viven en la calle desde la catástrofe.
Las precipitaciones de agua han llegado de madrugada y desataron el temor en la población que vive en zonas como Petion Ville, Champ de Mars, entre otras, con gente corriendo en todas direcciones en busca de un techo bajo el que guarecerse.
Ha sido como un adelanto de lo que ocurrirá en unos meses, cuando las lluvias se tornen frecuentes, si antes no se consigue albergar a la población afectada, que sigue viviendo bajo carpas improvisadas a base de sábanas, lonas y cubiertas de plástico sujetas con palos.
Aumento de las infecciones respiratorias
"El próximo mes sólo hablaremos de lluvia. Necesitamos que los haitianos tengan refugios que realmente protejan contra la lluvia. Están aumentando considerablemente las infecciones respiratorias", ha explicado en Ginebra Lizzi Babister, consejera de refugiados de la organización CARE International en Haití.
Ante esta situación, la ONU y el Gobierno haitiano han pedido el envío de tiendas de campaña al país, donde se estima que hay unas 10.000, según una fuente del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Además, una fuente del Gobierno ha dicho que la comunidad internacional ha prometido 50.000 carpas.
La Unión Europea ha anunciado, además, que prepara el envío de una misión militar a Haití para construir refugios para la población.
Mejora la distribución de comida
Junto a los refugios y a la seguridad, otra de las preocupaciones de las autoridades, la distribución de alimentos sigue concentrando la atención tras la tragedia, que ya se ha cobrado 217.000 vidas, sin contar los miles de muertos que se encuentran aún bajo los escombros, según fuentes oficiales.
Una fuente gubernamental ha explicado que desde el 31 de enero se distribuyeron 5.200 toneladas de comida a 1.200.000 personas, y avanzó que el ministro de Agricultura, Joanas Gue, presentará un programa de producción de alimentos en Roma, donde se reunirá con representantes del Programa Mundial de Alimentos (PMA) y de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Mientras, el Gobierno ha anunciado una serie de actos para conmemorar este viernes el primer mes de la tragedia con una jornada de luto nacional que se inscribe en el mes duelo declarado hasta el 17 de febrero. RSO / BQM