Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El comedor de los desempleados

Con la que está cayendo, no pocos han visto como lo poco que tienen no les llega ni para comer. Muchos se ven por primera vez en esta situación: sin trabajo, en apuros y comiendo de la caridad. En Móstoles todos ellos se reúnen en el comedor de los parados.
Es el caso de Carmen, una mujer con tres hijos. Aunque ella y su marido ganan 1.600 euros al mes, sólo en la hipoteca se les van 1.400. El resultado: ella y su hijo de ocho años acuden a diario a este comedor social de la localidad madrileña de Móstoles.
Peor pinta el caso de Blanca, quien hace tres meses perdió su trabajo como empleada de hogar y ahora se encuentra con que no tiene paro. Gladys es enfermera y cuidaba ancianos como autónoma. Hace meses se quedó sin pacientes. Ahora sobrevive con los 300 euros de la pensión de su marido y de la caridad.
Son sólo tres de las 1000 personas que han pasado por este comedor en su primera semana de atención al público. De ellos, la mitad son españoles y la otra mitad extranjeros. Casi todos tenían trabajo antes de la crisis.