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Sara Mesa mira a la infancia como "época conflictiva" en su libro de cuentos 'Mala letra"

"Es un libro muy autobiográfico", ha asegurado
La escritora Sara Mesa mira a la infancia como "época conflictiva" en el recopilatorio de 11 cuentos 'Mala letra' (Anagrama), que tiene como hilo conductor experiencias en esta etapa vistas desde los ojos de una niña.
En rueda de prensa este miércoles, la autora ha remarcado que de los 11 cuentos, nueve están protagonizados por niños, y ocho son mujeres, y ha comentado que "son una indagación de una época conflictiva a efectos de formación de la personalidad".
Entre los cuentos, "muy autobiográficos", hay una niña que no sabe coger bien el lápiz o el suicidio de un compañero de clase, y todos ellos tienen en común temas como la culpa, la redención y la falta de libertad, pero no una vocación generacional pese a incluir referentes como los cuadernos de escritura Rubio.
El recopilatorio también pone sobre la mesa la dificultad que tienen las chicas de ser quienes son y sortear las imposiciones que se les imponen, ocultar qué son y defenderse de las acusaciones que las describen como malas.
"Me interesaba un libro que tuviera una unidad interna que cosiera los relatos y no fuera obvio", ha explicado la autora en rueda de prensa, donde ha dicho haber usado una selección de historias, dejando fuera otras precisamente para respetar esta coherencia interna.
Mesa ha explicado que este recopilatorio también funciona como un tratado de escritura al ahondar en el ángulo desde el que los personajes están dibujados: "Me sirve para explicarme hacia dónde va mi escritura".
La autora ha subrayado que también es un recopilatorio escrito por una persona que siempre ha vivido en la periferia, y dentro de ésta, en la periferia de la periferia: "No puedo salir tan fácil de ese ángulo".
"Es un libro muy autobiográfico. Hay relatos que lo son 100%, como el de Mármol --el niño suicida--", ha dicho Mesa, que también es la niña a la que regañaban porque no cogía bien el bolígrafo y que, pese a ello, ha llegado a ser escritora.
Ha explicado que tuvo un profesor "un poco agobiante" que le daba algún golpe con el cuaderno cuando escribía de pequeña, aunque ha asegurado no tener ningún trauma al respecto y que, sencillamente, se le apareció esta imagen como reflejo de algo transversal en el recopilatorio de cuentos.
CHICAS MALAS
La autora también ha confesado que en sus cuentos salen chicas a las que acusan de ser malas e indóciles, así como pequeños conflictos internos y las culpas propias y heredadas: "La chica protagonista es como si heredara la culpa".
Mesa también sitúa en el punto de mira a la familia, una institución a la que es bueno darle una vuelta de tuerca para desenmascarar prácticas de sobreprotección y coacción: "A pequeña escala en la familia sucede todo, todo está allí: los celos, el resentimiento, las frustraciones y el amor".
Preguntada por su crueldad como escritora, ha lamentado que a las autoras se les presuponga una dulzura mayor que a los hombres, aunque ha negado que sus novelas sean crueles porque no le gusta explicitar "esa sordidez morbosa".