Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La cantante cuenta los días de la vista judicial por la custodia de su hijo Rocco

Aprovechando el paso de su gira Rebel Heart por Japón, Madonna presentaba su firma de cosméticos en el país asiático. MDNA Skin, lanzada en el año 2014, es una línea de cuidado de la piel realizada por la marca MTG, líder en belleza en el mercado japonés. Los imprescindibles de la reina del pop están llamados a arrasar en las tiendas especializadas del país nipón, donde la cantante de 50 años cuenta con miles de seguidores.
Una alegría para la artista, que no atraviesa su mejor momento personal. La negativa de su hijo Rocco de regresar a Estados Unidos pasadas las Navidades y la batalla por la custodia con su exmarido, Guy Ritchie, trae de cabeza a la cantante. Dispuesta a todo por recuperar a su hijo, la estrella musical habría contratado los servicios de un detective privado para seguir los pasos de su vástago en Londres, preocupada por las últimas fotografías en las que se veía al adolescente de fiesta con sus amigos mientras fumaba. La artista cuenta los días de la vista en la Corte Suprema de Nueva York, donde se dirimirá el futuro de su hijo.
Y por si fuera poco, la compositora vuelve a estar de actualidad, pero de forma indirecta. Brahim Zaibat, el que fuera novio de la polifacética artista, acaba de ser condenado por la justicia francesa por hacerse un selfie junto a Jean-Mari Le Pen durante un viaje en avión en el que coincidieron el bailarín y el político galo. Brahim tendrá que pagar un euro simbólico como multa y retirar de las redes la imagen, en la que aparece junto al líder del Frente Nacional dormido y con la boca entreabierta. Aunque el tribunal ha terminado dando la razón al ultraderechista, este no ha podido recibir los 50.000 euros de indemnización que exigían sus abogados por atentar contra su vida privada y su imagen.