Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los editores acusan a las Administraciones Públicas de ser "las máximas piratas"

La alcadesa de Aguilafuente, María Jesús Garrido, junto al director ejecutivo de la Federación del Gremio de Editores de España, Antonio María Ávila, durante las jornadas sobre el libro digital, en la Feria del Libro de Madrid. EFEtelecinco.es
El director de la Federación del Gremio de Editores de España, Antonio María Ávila, ha acusado hoy a las Administraciones Públicas españolas, y en especial a los centros dependientes del Ministerio de Educación, de ser "los máximos piratas" porque no respetan la propiedad intelectual.
Ávila lanzó esta acusación en la primera de las tres jornadas sobre el libro digital que desde hoy y hasta el viernes se celebran en la Feria del Libro de Madrid, y en la que quedaron patentes las numerosas incógnitas que aún hay en todo lo relacionado con la edición digital y el libro electrónico.
Minutos después de que la subdirectora general de Promoción del Libro, Mónica Fernández, del Ministerio de Cultura, asegurara que la edición digital "está cambiando la forma de escribir, de editar y de leer" y que el sector editorial tiene ante sí "retos y no amenazas", Ávila dijo que el mundo del libro "no está de espaldas a ninguna realidad tecnológica".
Para demostrarlo, el director ejecutivo de la FGEE señaló que el 10,5 por ciento de la facturación de la industria editorial se hace en formato distinto al papel, y que casi 200 empresas de las pertenecientes a la Federación son "on line".
Ávila reclamó una ley de Propiedad Intelectual "de nueva planta" y aseguró que el cumplimiento de la actual "es un pitorreo en España", hasta el punto de que Estados Unidos ha incluido a nuestro país en una lista en la que figuran los que no respetan ese tipo de normas, junto a naciones como "Albania, Mongolia y Kenia".
"La propiedad intelectual es la base de la industria editorial, pero también de las dedicadas a las nuevas tecnologías", subrayó el director ejecutivo, quien afirmó que la edición digital plantea problemas jurídicos, fiscales y económicos, estos últimos porque los nuevos sistemas "requieren fuertes inversiones que deben tener retorno".
"A mí me gustaría que las Administraciones Públicas españolas, que son las máximas piratas, empiecen a respetar la propiedad intelectual", afirmó Ávila durante el debate, auspiciado por el Ministerio de Cultura y que tuvo lugar en el Pabellón Fundación Círculo de Lectores.
La sesión comenzó con una curiosa representación teatral que ponía de relieve la revolución que a finales del siglo XV supuso la llegada de la imprenta y que corrió a cargo de varios vecinos de Águilafuente, el pueblo segoviano donde en 1472 se imprimió el primer libro en España, "El Sinodal de Águilafuente".
Como subrayó Francisco Peña, profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, el conflicto que se vivió en el siglo XV tiene "mucho que ver" con el que está causando ahora el libro digital.
"La imprenta supuso un gran paso hacia la democratización de la cultura", y, ahora, el libro digital supone también "la llegada de nuevos aires y de nuevas perspectivas", añadió Peña.
Tras esta sesión, se celebró una mesa redonda sobre "Los autores y sus derechos ante el libro digital", moderada por Peio H. Riaño, redactor jefe de Cultura de "Público", y en la que Joaquín Rodríguez, responsable del blog "Los futuros del libro", aseguró que la Ley de Propiedad Intelectual ampara los derechos tanto de los que defienden la edición tradicional como de los partidarios de la digital.
Victoriano Colodrón, director técnico de CEDRO, la entidad que gestiona los derechos de autor, se refirió a las "expectativas de gratuidad" que suscita todo lo relacionado con lo digital, pese a que nadie espera que se les regalen, por ejemplo, los ordenadores, la conexión con Internet o el soporte del libro electrónico.
En el debate estaba prevista la participación de Carmen Balcells, presidenta de la agencia literaria que lleva su nombre, pero "por motivos de salud" no pudo asistir, y la sustituyó Javier Martín, director gerente de esa misma empresa.
Martín se refirió al proyecto "Palabras mayores", que ha puesto en marcha Balcells y que permite leer en formato electrónico la obra de autores como Camilo José Cela, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Miguel Delibes, Julio Cortázar, Alfredo Bryce Echenique, Juan Marsé y Juan Goytisolo. Sus obras irán apareciendo en la página web de "Leer-e".
"Asistimos a un festín como lectores", aseguró la escritora y crítica literaria Care Santos, coordinadora del blog "La tormenta en un vaso", quien destacó las oportunidades que la red representa para los jóvenes autores.
"Pero hace falta que alguien defienda los derechos de los autores en ese mundo digital", subrayó Santos.