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El futuro director de la Orquesta de Cataluña cree que hay que tener en cuenta a los músicos

El asturiano Pablo González tomará la batuta de la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña (OBC) a partir de septiembre. EFE/Archivotelecinco.es
El asturiano Pablo González tomará la batuta de la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña (OBC) a partir de septiembre convencido de que hay que dar voz a los músicos y tenerles en cuenta a la hora de programar, según ha explicado durante una entrevista con EFE.
Pablo González se pondrá al frente de una orquesta que ya conoce y que ha dirigido varias veces, y considera importante que sus músicos "se involucren y que no sientan simplemente que están cumpliendo un trabajo, que desde arriba se les diga haz esto o toca esto".
"Los músicos han de poder hacer su aportación, porque al fin y al cabo son los músicos de la OBC, artistas que luego salen a escena y eso me parece que es muy importante a la hora de programar", ha explicado González.
González, de 35 años, será director titular de una formación que tiene 97 músicos contratados para la temporada, con una programación cuyas líneas maestras quiere que sean la variedad, la coherencia, el equilibrio y dar voz a los músicos.
Principal director invitado de la Orquesta Ciudad de Granada desde 2008, González ha sido director asistente de la London Symphony Orquestra, entre otras destacadas orquestas europeas, y protagonizará el concierto inaugural de la temporada de la OBC dirigiendo una obra encargada al compositor catalán Ramón Humet y la sinfonía número 7 de Dimitri Shostakovich.
Con el nuevo director, la OBC conmemorará este año el 150 aniversario del nacimiento de Mahler y en 2011 el centenario de su muerte, en una temporada en la que quieren "reflejar la importancia de Mahler en el panorama artístico y cultural europeo del cambio de siglo XIX al XX".
Con este objetivo, la OBC ofrecerá un ciclo de Lied y dedicará la primera parte de sus conciertos del mes de noviembre al Lied orquestal de Gustav Mahler, una propuesta que, previsiblemente, completarán "la temporada siguiente con la 'Canción de la Tierra'", un ciclo de canciones en forma de sinfonía del músico postromántico.
"Nos centraremos más en su producción de Lied porque verdaderamente considero que aquí se encuentra la esencia de la creación sinfónica de Mahler, o sea que vamos a hacer un retrato un poco diferente del que se suele hacer de él, centrado en sus sinfonías, e iremos a lo que realmente es la semilla de los temas que están en las sinfonías".
El director ovetense ha considerado de que el Auditori de Barcelona, sede de la OBC, "tiene una peculiaridad acústica que verdaderamente puede ser mejorada en la sala, en el sentido de que los músicos se puedan escuchar mejor unos a otros".
"Es algo que yo tengo en mente estudiar, se han hecho una serie de estudios sobre cómo mejorar la acústica del Auditori pero deben de ser mirados siempre con cautela", ya que, a juicio de González, "cualquier remodelación estructural del edificio puede no tener marcha atrás, hay que mirarlo todo con cautela".
El músico dirigirá este mes de julio a la OBC con el Réquiem de Verdi, obra de gran repertorio que la orquesta tocará en el festival de Peralada, que Pablo González considera "muy importante, de mucho prestigio" y en el que ya había actuado hace pocos años en una gala lírica con Ainhoa Arteta.
González cree que el panorama orquestal en España "ha crecido muchísimo en los últimos quince o veinte años" y no piensa que ahora "se pueda hablar de que hay un nivel europeo y un nivel español", ya que el nivel de España ha subido mucho y espera que eso siga así.