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El pueblo de Madrid contra Napoleón

El 2 de mayo de 1808 un ejército de herreros, albañiles, curtidores, costureras y prostitutas se enfrentó a las tropas de Napoleón. Los madrileños se levantaron contra los franceses con viejas escopetas de caza, sables de sus antepasados y armas robadas al enemigo. Fueron los primeros que defendieron la idea de nación. En ese momento, saltó la chispa de la Guerra de la Independencia.
"La gente se levantó en armas porque se sentía incomoda con el secuestro de los Reyes en Bayona, con la liberación de Godoy por Napoleón y con un ejército de ocupación en el país. Una gran mezcla agitada por los conspiradores partidarios de Fernando VII", relata José Manuel Guerrero, Teniente Coronel de la Subdirección de Estudios Históricos y autor de 'Memorias del 2 de mayo'.
Todo comenzó en el Palacio Real por miedo a que los franceses se llevasen a los únicos miembros de la realeza que quedaban en España.  Miles de madrileños se echaron a la calle contra el ejército de Napoleón que con bayonetas por delante intentaban imponer las ideas ilustradas. Fueron muchos los protagonistas de aquel 2 de mayo que hoy son recordados en las plazas y calles de la ciudad que llevan su nombre.
Arturo Pérez Reverte es el último que ha novelado aquel 'día de cólera'. El mordaz autor explicaba durante la presentación del libro que "no fue la sublevación patriótica y heroica que nos vendieron. Fueron cuatro gatos, gente humilde sin ninguna vinculación con las elites. Una respuesta de ira y cólera contra los franceses".1
Tras los primeros levantamientos en la Plaza de Oriente, siguió la defensa de Lavapiés en la Puerta de Toledo y el ataque de los Mamelucos en la Puerta del Sol. Todo hasta la defensa y caída del Parque de Monteleón (hoy plaza del 2 de mayo). José Manuel Guerrero argumenta que "el gran hito de aquel día fue el sufrimiento de la gente que se había sublevado".
El principio de la 'gran sublevación'
A aquel día de 'cólera' le siguió la represión de Murat. Goya inmortalizó los arrestos indiscriminados, los juicios sin la presencia de los acusados y los fusilamientos en masa. En definitiva, el dolor que sufrieron aquellos que se rebelaron contra los invasores. "Los cadáveres siguieron en las calles durante días e incluso una semana a modo de escarmiento. El 2 de mayo sólo fue el principio de la gran sublevación", relata Guerrero.
El gran levantamiento fue la Guerra de la Independencia . Se inició en ese momento una lucha de guerrillas contra el ejército de ocupación francés hasta la batalla de Bailén, donde el contingente francés en España fue derrotado contra todas las expectativas. El presidente de la Asociación de Estudio de la Guerra de la Independencia, Emilio de Diego, considera que este "es un capítulo esencial para la historia de España. Entre otras cosas, porque surge un concepto de Soberanía al que se suman todos los españoles".