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(Amp)S&P sitúa en alerta negativa la calificación de la deuda a largo plazo de Popular ante los test de estrés

Standard & Poors ha decidido poner en alerta negativa la calificación crediticia de la deuda a largo plazo, que cuenta con un 'rating' del BB+, ante la "incertidumbre" sobre los resultados de las pruebas de esfuerzo que se publicarán a finales de septiembre.
Según comunicó la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), dicha perspectiva negativa se resolverá una vez que se publiquen las pruebas y en función de si Popular tendría necesidades de capital adicionales.
La agencia de calificación crediticia además pone bajo vigilancia la calificación de la deuda subordinada ('B') y participaciones preferentes ('CCC+') del.
El presidente del Banco Popular, Ángel Ron, ya descartó el pasado mes de junio ante la junta general de accionistas que la entidad necesitara recurrir a las ayudas públicas después de que España solicitara al Eurogrupo asistencia financiera para sus bancos.
Ron indicó que el plan de saneamiento para dar cumplimiento a las dos últimas normas financieras del Gobierno que obligan a incrementar las provisiones para afrontar el riesgo inmobiliario permitiría cumplir con las exigencias previstas sin respaldo público.
Además, S&P ha mantenido el estatus de revisión negativa para Bankia, su matriz Banco Financiero y de Ahorros (BFA) e Ibercaja. En el caso de BFA mantiene en 'B+' con vigilancia negativa (CreditWatch Negative) su deuda a largo plazo y afirma en 'B' la deuda a corto plazo.
La agencia considera que, según los términos del acuerdo de recapitalización para la banca española, habrá entidades que recibirán apoyo del Gobierno y los tenedores de productos híbridos o deuda subordinada tendrán que absorber pérdidas.