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(Ampl.) Bankia descarta que el caso de las tarjetas 'B' influya en la privatización de la entidad

Sevilla no espera "ningún agujero por venir" y recuerda que la entidad ha remitido a las autoridades 20 operaciones con pérdidas de "cientos de millones"
El consejero delegado de Bankia, José Sevilla, ha negado que el escándalo de las tarjetas 'B' en Caja Madrid y Bankia influya en la privatización de la entidad nacionalizada, un proceso que el Gobierno había descartado retomar al menos hasta conocer el resultado del examen de solvencia del BCE, que se publicará este domingo.
En rueda de prensa para presentar los resultados correspondientes al tercer trimestre del año, Sevilla ha garantizado que el "ruido" generado por las tarjetas 'B' no afecta "en absoluto" a la actividad comercial de la entidad. "El tema de las tarjetas 'B' no cambia las cosas (sobre la actividad comercial) ni a mejor ni a peor. (...) Si no impacta en la actividad comercial, en el mundo de los inversores todavía menos", ha afirmado.
En este sentido, ha reiterado que depende del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) cuándo volver a vender nuevas participaciones de BFA-Bankia, y cree que tomará su decisión con arreglo a la evolución de los mercados.
"Si somos capaces de seguir con la evolución del negocio, la acción se irá fortaleciendo", ha afirmado, para recordar que así la entidad podrá devolver las ayudas públicas. "La acción tendrá un buen comportamiento", ha reiterado Sevilla, quien ha puesto en valor que la franquicia es "consolidada" y con un proyecto en crecimiento.
Eso sí, Sevilla ha reconocido que el escándalo de las llamadas tarjetas 'black' impacta sobre la imagen del sector ante las malas prácticas cometidas durante el pasado. En este sentido, ha enfatizado que estas prácticas no son generalizadas y ha confiado en que "no se vuelvan a repetir".
ESFUERZO PARA CONTRARRESTAR MALA IMAGEN.
"Los bancos tenemos que hacer el esfuerzo para atender cada vez mejor a la sociedad y ofrecer mejores servicios para contrarrestar cualquier efecto de mala imagen sobre el sector", ha defendido.
Así pues, ha admitido que "cualquier escándalo" de corrupción afecta a los inversores, si bien ha matizado que éstos diferencian entre los hechos anteriores a la crisis y "el presente y el futuro". "La transparencia es un valor importante en la banca española", ha indicado.
El 'número dos' de Bankia ha reivindicado el equipo "profesional" de la entidad y ha afirmado tajante que "no queda ningún agujero por venir". No obstante, ha asumido que "nadie puede asegurar que puedan aparecer más cosas, sobre todo si uno no conoce esas cosas".
Además, ha concretado que la entidad nacionalizada ha remitido a los distintos ámbitos judiciales y supervisores unas 20 operaciones con pérdidas de "cientos de millones de euros".
Al margen del caso de las tarjetas 'B', Sevilla ha mantenido los objetivos del plan de negocio y ha instado a "seguir trabajando" para asentar las previsiones. "Estamos en la segunda mitad del partido y queremos jugar el partido hasta el minuto 90", ha ejemplificado al ser preguntado sobre una eventual revisión al alza del plan de negocio.
DECISIÓN SOBRE DIVIDENDO: EN ENERO O FEBRERO.
En cuanto a la política de dividendo, ha emplazado a enero o febrero del próximo año para tomar cualquier decisión al respecto, una vez que se conozcan los resultados sobre los test de estrés y se cierren los resultados del ejercicio 2014.
Por último, ha cifrado en menos del 3% la cartera de hipotecas de Bankia con cláusulas suelo gracias a la renegociación con los clientes, al tiempo que ha previsto que este porcentaje siga a la baja en los próximos meses.