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Bolivia congela los pagos a dos firmas argentinas mientras investiga corrupción

El Gobierno de Bolivia ha "congelado" los pagos a las firmas argentinas SICA y Lito Gonella por la construcción de partes de una planta de gas mientras se investiga la presunta corrupción en la petrolera estatal YPFB, informó hoy una fuente oficial.
El nuevo presidente e interventor de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Carlos Villegas, señala en un comunicado que la decisión ya se ha hecho conocer a las firmas extranjeras.
SICA Metalúrgica Argentina y Lito Gonella fueron subcontratadas por la compañía boliviano-argentina Catler-Uniservice para la construcción de una planta de gas.
Catler-Uniservice se encuentra actualmente sometida a una investigación por los contratos firmados con el ex presidente de YPFB Santos Ramírez, acusado de varios delitos y preso en un penal de La Paz desde hace más de un mes.
El escándalo de corrupción estalló a fines de enero pasado cuando asaltantes asesinaron al presidente de Catler, el boliviano Jorge O'Connor, para robarle 450.000 dólares cuando ingresaba con esa suma en efectivo a la casa de unos familiares de Ramírez.
Los investigadores y la oposición sospechan que el dinero era para pagar una comisión ilegal a Ramírez por la adjudicación a Catler del contrato para la construcción de una planta de gas natural en Bolivia por un valor de 86 millones de dólares.
El Gobierno aún analiza si mantendrá el contrato con Catler y ha señalado que se pronunciará sobre el mismo cuando concluyan las investigaciones en YPFB.
Además de a las dos empresas argentinas citadas, Catler-Uniservice también subcontrató a la estadounidense Gulsby para construir partes de la planta de gas por las que la estatal YPFB ya ha pagado 35 millones de dólares.
Funcionarios del Gobierno y fiscales que viajaron tanto a Estados Unidos como Argentina señalaron en días pasados que las empresas extranjeras subcontratadas avanzaron en la construcción de las partes de esa planta.
Esa instalación será ubicada en la región de Santa Cruz (este) para extraer las sustancias líquidas del gas natural exportado a Brasil, con el propósito de que sean industrializadas en Bolivia para la fabricación de otros combustibles.