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Detecan irregularidades en el etiquetado de disfraces

La asociación de amas de casa y consumidores Tyrius ha detectado varias irregularidades en el etiquetado de algunos disfraces y otros productos para Halloween, que ha puesto en conocimiento de la Dirección General de Consumo, para que, tras las oportunas comprobaciones, sean incluidos en la Red de Alertas, según ha informado la entidad en un comunicado.
Los productos denunciados son una dentadura postiza que carece de etiquetado, ni de advertencia y puede provocar asfixia, y una máscara de monstruo, también sin etiquetado, que tiene dos agujeros de ventilación para los ojos pequeños y es de material inflamable posiblemente tóxico y, además, puede provocar asfixia.
También una máscara Scream, que Solo presenta agujeros de ventilación para los ojos que están cubiertos por una tela semitransparente tipo media y, por tanto, puede producir asfixia; y un complemento para la cabeza en forma de clavo, cuyo etiquetado está en inglés. Además, El producto presenta una punta dura, afilada y punzante de dos centímetros.
Tanto este clavo de cabeza como la mascara de Scream ya fueron notificadas por Tyrius el año pasado y, actualmente, se encuentran en la Red de Alertas, atendiendo a la medida que fue adoptada, que en ambos casos fue la retirada del mercado.
Tyrius ha destacado que "no es admisible que si un producto se incluya en la Red de Alerta por ser inseguro, porque conlleva riesgos, sea retirado del mercado y pueda volver a comercializarse, con las mismas características y, por consiguiente, con los mismos riesgos".
La asociación considera necesario publicar los productos con irregularidades en la Red de Alerta, para que todas las entidades, administraciones y personas puedan tener conocimiento de los productos inseguros.
Asimismo, entiende que también es necesario "un mayor control por las autoridades competentes, para evitar que productos que ya han sido incluidos en la Red puedan volver a ser comercializados. Por ello, ha elaborado una serie de recomendaciones.
RECOMENDACIONES
Tyrius ha asegurado que en el etiquetado de los disfraces para niños debe figurar la marca CE, además de la edad recomendada, las advertencias de utilización y los datos de identificación del fabricante o responsable del producto. Así mismo, el etiquetado debe estar en español.
En el caso de los complementos, hay que prestar especial atención a las máscaras, que deben disponer de orificios suficientemente grandes para que garanticen la correcta ventilación, y evitar así la asfixia. En cuanto a las pelucas, no se deben adquirir las que contengan materiales fácilmente inflamables.
También hay ser cautelosos a la hora de adquirir productos que contengan elementos punzantes como tridentes, clavos y cuchillos. Con el maquillaje se debe extremar la precaución, ante el riesgo de que estos productos no hayan sido sometidos a los controles dermatológicos adecuados, por lo que puedan producir alergias.
Los disfraces deben cumplir el etiquetado de las prendas textiles, indicando nombre, dirección y el NIF del fabricante, comerciante o importador, número de registro industrial en el caso de prendas fabricadas en España y composición del producto.
En el caso de detectar alguna anomalía en el etiquetado del producto adquirido lo mejor es acudir a las asociaciones de consumidores para que lo denuncien a las autoridades competentes en la materia y evitar así males mayores, ha manifestado Tyrius.