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EE.UU. vivió al final de 2008 la contracción económica más fuerte desde 1982

La actividad económica de Estados Unidos tuvo en el cuarto trimestre del año pasado la contracción más intensa desde 1982, lo que provocó la mayor caída de las ganancias empresariales en 55 años, informó hoy el Gobierno.
El Departamento de Comercio, en el ajuste definitivo de cifras, indicó que entre octubre y diciembre el Producto Interno Bruto (PIB) se redujo a un ritmo anual del 6,3 por ciento.
Esto fue una décima más que en el cálculo inicial, pero estuvo por debajo de la expectativa de los analistas, que preveían una contracción del 6,7 por ciento.
En el trimestre anterior, la contracción de la actividad económica fue del 0,5 por ciento. En todo 2008 la economía de Estados Unidos creció un 1,1 por ciento, el menor incremento desde 2001.
El saldo modestamente positivo del año refleja, en parte, el estímulo dado al consumo en la primera mitad del año, cuando unos 133 millones de contribuyentes recibieron unos 155.000 millones de dólares en devolución de impuestos.
En paralelo, la Reserva Federal (Fed) siguió bajando sustancialmente las tasas de interés, que ahora se encuentran entre el 0 y el 0,25 por ciento.
El gasto de los consumidores, que representa casi el 70 por ciento de la actividad económica de Estados Unidos, bajó a un ritmo anual del 4,3 por ciento en el último trimestre del año pasado.
Fue la primera vez, también desde 1947, con tres trimestres consecutivos en los cuales el gasto de los consumidores se contrajo más de un tres por ciento.
La merma de la economía estadounidense bajó en un 16,3 por ciento las ganancias de las empresas en el cuarto trimestre, comparadas con las del tercero. Fue la mayor disminución trimestral desde la registrada en 1953, que fue del 16,9 por ciento.
En todo el año pasado las ganancias empresariales bajaron un 10,1 por ciento, la mayor caída anual desde 1970.
Por supuesto, el impacto se transmitió a las arcas del Gobierno, ya que las recaudaciones de impuestos empresariales cayeron en el último trimestre un 33,1 por ciento.
Al mismo tiempo, fue a partir de septiembre que el Gobierno Federal empezó a volcar cientos de miles de millones de dólares en el sustento del sistema financiero: 85.000 millones de dólares para la firma aseguradora American International Group (AIG), y otros 700.000 millones de dólares para bancos y firmas financieras.
En febrero pasado el Congreso aprobó un programa de estímulo económico de 787.000 millones de dólares, propuesto por el presidente Barack Obama, y los analistas consideran que el impacto de estos recursos sólo se sentirá en la segunda mitad de este año.
Desde que comenzó la recesión, en diciembre de 2007, la economía de EE.UU. ha perdido unos 4,5 millones de puestos de trabajo, de ellos 1,2 millones desde enero.
El Departamento de Trabajo informó hoy que la cifra de personas que cobraban el subsidio por desempleo aumentó en 122.000 en la semana del 15 de marzo, la última de la que ha dado cuenta el Gobierno, y alcanzó la cifra sin precedentes de 5,56 millones de personas.
El promedio en cuatro semanas de las personas que percibían el beneficio gubernamental aumentó en 123.750 y llegó al número, también sin precedentes, de 5,33 millones de personas.
Algunos indicadores más recientes sugieren que está en marcha una leve reactivación de la actividad económica.
En febrero aumentó en un 22 por ciento el comienzo de las obras de construcción de casas y edificios, y se registró un incremento en las ventas de viviendas nuevas, viviendas usadas y en los pedidos de bienes a las fábricas del país.