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El IEE cree que quedan por delante dos o tres años de reformas impositivas

El presidente del Instituto de Estudios Económicos (IEE), José Luis Feito, cree que quedan por delante dos o tres años más de reformas impositivas y que la reforma fiscal no se acabará en 2016, tal y como sostiene el Gobierno.
"Esto no ha hecho más que empezar", ha dicho Feito en una rueda de prensa para presentar el libro 'Propuestas para la reforma fiscal', donde ha explicado que las reformas fiscales son un "proceso" que dura mucho tiempo una vez que se pone en marcha.
En la misma línea se ha manifestado Santiago Álvarez, uno de los autores, quien ha considerado que la reforma fiscal continuará, pero acoplándose al incremento de la recaudación y a la recuperación del crecimiento económico.
"No podemos hablar de una reforma que se agota en la ley que ha aprobado el Gobierno", ha dicho Álvarez, tras asegurar, además, que los tipos del IRPF deberían bajar en los sucesivos cambios que se aprueben porque son de los más altos de la Unión Europea y no generan grandes cifras de recaudación.
A su parecer, cuando no haya urgencia recaudatoria y empiece a haber un crecimiento más fuerte, habrá que intentar avanzar hacia un IRPF simplificado, más eficiente y que contribuya a generar crecimiento económico atajando la baja recaudación lastrada por la proliferación de beneficios fiscales.
Así, propone ampliar la definición de las bases imponibles reduciendo al mínimo las deducciones, bonificaciones y desgravaciones y aplicar un sistema puro de imposición dual, incorporando a las rentas del ahorro las rentas del capital inmobiliario.
Igualmente, Valentí Pich, otro de los autores y presidente del Consejo General de Economistas de España, cree que cualquier reforma fiscal debe ser un objetivo y no sólo un cambio que se aplica en un momento de colapso de las cuentas.
¿RECENTRALIZAR COMPETENCIAS?
Leopoldo Gonzalo, otro de los autores y catedrático de Hacienda Pública y sistema fiscal, ve "caótica" la estructura fiscal actual por la "selva tributaria" que supone tener tres administraciones diferentes. En este sentido, apuesta por la simplificación de normas y por un sistema fiscal único porque el estado de las autonomías ha demostrado ser "inviable".
En cambio, Feito cree que no se puede "denigrar" el estado autonómico y recuerda que ningún país ha conseguido pasar tan rápido de un sistema central a uno autonómico como el español sin haber nacido como un país federado.
Pich, por su parte y ante esta descentralización, resalta la importancia de hacer que la Agencia Tributaria sea un "elemento clave" y apuesta por mejorar las relaciones del organismo con los contribuyentes. "Cualquier reforma debe plantear un nuevo paradigma entre el contribuyente y la administración", sostiene.
MEJORAR LA LUCHA CONTRA EL FRAUDE
Finalmente, el socio del despacho de economistas y abogados Equipo Económico y ex director general de la Agencia Tributaria, Salvador Ruiz, destaca la importancia de mejorar la lucha contra el fraude fiscal potenciando la educación tributaria y mejorando los instrumentos administrativos de la Agencia, entre otras cosas.
Aún así, considera que la reforma fiscal del Gobierno está bien orientada desde el punto de vista del fraude porque se centra en bajar los impuestos a los contribuyentes y está demostrado que el fraude tiende a subir si aumenta la presión fiscal.