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Merlín negocia con Moody's y S&P para obtener 'rating' crediticio

Ultima la compra de los parques logísticos de Saba, firma participada por Criteria CaixaHolding y Juan Abelló
Merlín negocia actualmente con las agencias Moody's y Standard & Poor's (S&P) para lograr una calificación crediticia de cara a su próximo estreno en el mercado de capitales con una emisión de bonos.
La socimi, la mayor del sector por volumen de activos, confía en contar con 'rating' en el primer trimestre del año, para lanzar su primera emisión de bonos de 800 millones en la primera mitad del ejercicio, según detalló el presidente de la firma, Ismael Clemente.
Merlín se convertirá así en la segunda inmobiliaria española en obtener calificación crediticia tras Colonial, y lo hará después de que a finales de 2015 fuera la primera socimi en entar a cotizar en el Ibex 35 de la Bolsa de Madrid.
En cuanto a su estreno en el mercado de capitales, la sociedad la enmarca en su estrategia de reducir deuda que mantiene tras cerrar a finales de 2015 la refinanciación de la correspodiente a Testa, la compañía patrimonialista adquirida a Sacyr.
En concreto, la socimi firmó entonces un préstamo de 1.700 millones de euros con diez bancos extranjeros, que estructuró en dos tramos de 850 millones de euros cada uno, uno de los cuales, con vencimiento en diciembre de 2017 se amortizará con la emisión de bonos.
En paralelo, Merlín trabaja para poder cerrar la venta de una cartera un millar de viviendas en alquiler que también recibió de Testa por considerar que se trata de un activo no estratégico.
En concreto, la compañía busca articular la operación de forma que le permita evitar la obligación de destinar el 80% del importe que obtenga de la venta a pago de dividendos, tal como establece la normativa sobre socimis.
Merlín considera que la obligación de destinarlo a dividendo supone un doble pago de impuestos (el que se abona por la compra y el que pagan los accionistas por la retribución) y además impide a la empresa emplear los recursos que obtenga a su objetivo de reducir deuda.
La socimi prevé también desprenderse de la cartera de hoteles de Testa, si bien se trata de una operación que se abordará a más largo plazo, y para la que se empleará la fórmula de venta que se determine para las viviendas.
INVERSIÓN EN LOGÍSTICA.
En el lado de la inversión, Merlín ultima la compra del negocio logístico de Saba, firma participada por Criteria Caixa Holding y Juan Abelló, que busca salir del sector para centrarse en gestión de aparcamientos.
Se trata de un lote de parques logísticos que suman 370.000 metros cuadrados de superficie, repartidos por Barcelona, Sevilla, Lisboa y el País Vasco, cuya adquisición prevé cerrar en la primera mitad de este año.
Merlín avanza en estas operaciones mientras tiene pendiente comprar a Sacyr el 22,6% de Testa que aún no controla, una operación que se debe cerrar antes de concluya julio de 2016.
El objetivo de Merlín es fusionar a las dos socimis para dar lugar a la que, según sus datos, será la primera inmobiliaria patrimonialista del país, con activos valorados en unos 5.800 millones de euros y una capacidad de generar rentas de 300 millones de euros al año.