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Presidente de CLH aboga por política energética común para garantizar competitividad y seguridad de suministro

El presidente del Grupo CLH, José Luis López de Silanes, aboga por una política energética europea común y a largo plazo, para garantizar la competitividad de la industria de la Unión Europea y de la seguridad del suministro de petróleo y productos petrolíferos.
Así lo ha dicho durante su participación en los Cursos de Verano de Santander de la Universidad Católica de Valencia 'San Vicente Mártir'. López de Silanes ha intervenido en el denominado 'Factores de crecimiento de la economía española 2014', donde explicó los cambios que se están produciendo en el panorama energético mundial, caracterizado por el auge del petróleo y gas no convencionales, la introducción de fuentes alternativas de energía, así como por el incremento de la demanda de energía de las economías emergentes.
"Como consecuencia de todo ello, el sector del petróleo está asistiendo a una importante transformación de las actividades de producción y refino que está afectando a los flujos tradicionales del petróleo y de los productos petrolíferos, lo que tendrá importantes implicaciones para la competitividad y la seguridad de suministro de los países de la Unión Europea", señaló.
López de Silanes resaltó que uno de los efectos importantes del incremento de la producción de gas natural y petróleo no convencionales en Estados Unidos está siendo la "reducción de los costes energéticos" de este país, lo que le está proporcionando una "ventaja competitiva" frente a la industria manufacturera de la Unión Europea y otros países industrializados.
El presidente del Grupo CLH consideró que "es más necesario que nunca contar con una política europea articulada que permita continuar garantizando la capacidad de compra en condiciones competitivas y la seguridad de suministro del petróleo y de los productos petrolíferos ante los profundos cambios que se están produciendo en el sector del petróleo".
Además, explicó que los "desequilibrios" entre los centro de producción y de consumo de petróleo, así como la demanda creciente darán lugar a importantes cambios en los flujos comerciales de crudo, productos refinados y gas que precisarán nuevas inversiones, lo que hará que la logística se convierta en un factor "cada vez más estratégico" para la seguridad de suministro.