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S&P no ve un impacto inmediato del examen a la banca en sus ratings, pero cree que ha revelado "debilidades"

La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's (S&P) afirma que el número de acciones "inmediatas" en los ratings de las entidades de la eurozona como consecuencia de los resultados del examen del Banco Central Europeo (BCE) es probable que sea "limitado", aunque añade que las pruebas también han revelado "debilidades" en bancos que han superado los tests de estrés.
En un comunicado, el analista de crédito de S&P Stefan Best remarca que el examen de solvencia no se trata sólo de ver quién lo aprueba o lo suspende. "En los próximos días y semanas, incorporaremos los hallazgos de la revisión del BCE en nuestro análisis", anuncia.
En este sentido, la agencia subraya que aunque la gran mayoría de los bancos han superado el examen, las pruebas han mostrado que siguen existiendo "vulnerabilidades materiales", como se desprende del resultado de la revisión de la calidad de los activos llevada a cabo por la institución presidida por Mario Draghi.
En concreto, hace referencia al hecho de que el valor en libros de los activos de los bancos debía ajustarse en 48.000 millones de euros, así como a que el examen del BCE haya detectado una morosidad oculta de la banca europea de 136.000 millones, que aumenta el total hasta 879.000 millones.
Respecto a los suspensos, recalca que de los 25 suspensos, sólo siete mantendrían défictis de capital si se tienen en cuenta tanto las medidas anunciadas en 2014 o los planes de reestructuración ya anunciados, de las cuales la agencia sólo califica a tres (Permanent TSB, Banca Carige y Banco Comercial Portugues), con un déficit conjunto de 3.000 millones de euros.
Por otro lado, Best considera que uno de los principales beneficios del ejercicio es el fortalecimiento del capital realizado por las entidades antes del ejercicio. Sin embargo, añade que es difícil comparar los resultados entre países y defiende que hubiera sido más eficaz adoptar un escenario macroeconómico "más estricto y coherente".
En esta línea, cree que el BCE ha tenido que hacer un "difícil" ejercicio de equilibrio para conseguir que las pruebas fueran lo suficientemente duras para tranquilizar a los mercados, pero no demasiado para sugerir grandes déficits de capital.
Asimismo, subraya que las pruebas por sí mismas no pueden resolver todos los problemas, ya que persisten los elevados niveles de deuda en el sector público y privado y la limitada competitividad internacional de las economías.
"Dado que los balances de los bancos reflejan el panorama de toda la economía, sería importante que regresará la confianza en la capacidad de los gobiernos para superar la crisis", añade.