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Sacyr no descarta perder dinero con la ampliación del Canal de Panamá

Confía en recuperar parte de los 500 millones provisionados por el histórico proyecto que ha costado 5.000 millones, casi el doble de lo previsto
Sacyr considera "muy difícil" que la construcción de la ampliación del Canal de Panamá le genere beneficios económicos y, de hecho, no descarta que finalmente le suponga pérdidas. "Va a ser muy difícil que el proyecto dé dinero", indicó José Peláez, el jefe de proyecto panameño que construye un consorcio que Sacyr lidera con una participación del 41,6%.
Sacyr achaca sus pérdidas en el proyecto al sobrecoste que ha supuesto sobre el importe inicialmente estimado y al hecho de que la Autoridad del Canal de Panamá (APC), promotor de la obra, no haya reconocido en primera instancia ninguna de las reclamaciones por sobrecostes del consorcio.
Así, la construcción del nuevo juego de esclusas del Canal de Panamá, proyecto histórico y uno de los mayores logrados por España en el exterior, ha terminado costando 5.581 millones de dólares (unos 5.000 millones de euros), según asegura Sacyr.
No obstante, Panamá por el momento solo pagará los 3.192 millones de dólares (2.824 millones de euros) por los que en julio de 2009 adjudicó la obra al consorcio que lidera el grupo español, además de 139 millones de dólares (139 millones de euros) reconocidos por actualización de precios.
La diferencia entre los dos importes, alrededor de 2.500 millones de dólares, corresponden a las reclamaciones por sobrecostes que Sacyr y sus socios han planteado y están pendientes de que se resuelvan. El contrato fija tres instancias para dirimir sobre estas reclamaciones, la última de ellas el Tribunal de Arbitraje Internacional de Miami.
El consorcio considera que la resolución final de todas estas reclamaciones podrían extenderse hasta 2020, si bien la voluntad de los contratistas y la Autoridad del Canal es haberlas solventado en 2018. El consorcio, que ha provisionado 1.000 millones de euros, confía en recuperar alrededor de la mitad del monto que se reclama.
En el caso de Sacyr, tiene provisionados unos 500 millones de euros para afrontar las eventuales pérdidas del proyecto y confía en revertir parte de este monto con lo que reciba de las reclamaciones, según apuntaron los responsables del grupo español en el proyecto durante una presentación previa a una visita al mismo. Si bien hasta dicho horizonte de 2020 no sabrá el importe que finalmente se recupera.
EL PLAZO DE EJECUCIÓN, TAMBIÉN PENDIENTE.
Además de los sobrecostes, Sacyr y sus socios (la italiana Impregilo, la belga Jan de Nul y la local Cusa) también esperan que se reconozca el tiempo añadido que ha sido necesario para culminar la obra, más allá del plazo de conclusión inicialmente fijado en octubre de 2014.
El consorcio se juega una multa o una gratificación máxima de 50 millones de dólares en función de que la fecha oficial de ejecución se fije, también por las instancias arbitrales, antes o después de este 31 de mayo, cuando Sacyr entregará la obra terminada.
Más allá del plano económico, Sacyr destaca que la obra se ha acometido "con éxito" y se entregará para que se inaugure en la fecha fijada por Panamá, el próximo 26 de junio, tras casi siete años de trabajo.
HITO PARA SACYR.
"La ampliación del Canal de Panamá es un hito para Sacyr, va a suponer un antes y un después para la empresa", destacó el presidente de la compañía, Manuel Manrique. "Nos queda el recuerdo del buen hacer", añadió durante la presentación de la obra terminada, para la que además han contado con la colaboración de 74 empresas españolas.
El nuevo Canal de Panamá ha supuesto la construcción de unas nuevas esclusas, un juego en cada Costa, de tres niveles y con compuertas rodadas. Cada una de ellas lleva asociada un complejo de tres grandes tinas de agua reutilizable para facilitar el tránsito de los barcos.
Los principales datos del proyecto histórico para la ingeniería civil evidencian su carácter histórico y su dimensión. Así, en su construcción han participado 10.000 trabajadores de cuarenta nacionalidades distintas y ha requerido 4,50 millones de metros cúbicos de hormigón, cantidad equivalente a la que sería necesaria para volver a construir dos pirámides como la de Keops. También ha necesitado 220.000 toneladas de acero, las mismas que permitirían levantar 22 torres Eiffel.
NECESIDAD DE LA AMPLIACIÓN.
Con la nueva infraestructura, Panamá atenderá a la creciente demanda de tránsito de buques, toda vez que el centenario Canal actual ya ha alcanzado su capacidad máxima. Además, permitirá el paso de embarcaciones de mayores dimensiones.
Durante el pasado año, 12.383 barcos utilizaron la actual vía interoceánica, un eje fundamental en el comercio marítimo internacional y la principal actividad económica de Panamá.
El Canal genera el 6% del PIB del país, emplea a unos 13.100 trabajadores directos, factura unos 2.160 millones de dólares (unos 1.930 millones de euros) y aporta 1.030 millones de dólares (919 millones de euros) a las arcas de país.