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Telefónica cae menos que el Ibex 35 tras mantener los objetivos pese al veto a la venta de O2

Las acciones de Telefónica han cerrado la sesión del miércoles con una caída de algo más del 1%, un descenso inferior al del Ibex 35 (-1,27%), después de la compañía haya afirmado que el veto de Bruselas a la venta de su filial británica O2 a Hutchison no tendrá impacto en sus objetivos financieros ni en el dividendo.
En concreto, los títulos de la operadora han descendido un 1,069%, hasta los 9,260 euros, frente a la caída del 1,27% que ha registrado el selectivo madrileño, que ha cerrado la jornada en los 8.663,9 puntos.
La Comisión Europea ha vetado este miércoles la venta de O2, filial británica de Telefónica, a Hutchison al considerar que la adquisición provocaría una subida de precios, perjudicaría la innovación en el sector de las comunicaciones móviles y afectaría a las posibilidades de elección de los consumidores de Reino Unido.
Pese al revés que ha supuesto el rechazo de Bruselas a esta operación, Telefónica ha ratificado los planes anunciados, que no prevén cambios ni en sus objetivos financieros, ni en su nivel de deuda ni en su política de retribución al accionista.
El veto de Bruselas era una posibilidad que la operadora ya contemplaba en las últimas semanas y que los mercados daban prácticamente por descontada, por lo que Telefónica ha indicado que cuenta con varias alternativas que le permitirán alcanzar todo las metas que se ha marcado.
De hecho, el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ha remarcado en varias ocasiones, la última este mismo martes, que la operadora ha puesto en marcha recientemente otras medidas que garantizarán la flexibilidad financiera del grupo una vez que se ha confirmado el fracaso de la operación.
Los analistas creen que "el plan B" establecido por la compañía, que incluye opciones como el 'scrip dividend', la salida a Bolsa de Telxius, desinversiones o la emisión de bonos híbridos, dan a la empresa suficiente margen para reducir su deuda a 2,35 veces el Ebitda y mantener su calificación crediticia.