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Estados Unidos negocia la nacionalización parcial de Citigroup

El Gobierno de Estados Unidos negocia la nacionalización parcial de Citigroup y dijo hoy estar abierto a medidas similares en otros bancos, al tiempo que prometió no dejar hundir a ninguna entidad que pueda amenazar al sistema financiero.
Los rumores sobre la nacionalización de Citigroup y Bank of America hicieron que sus acciones se desplomaran la semana pasada en los mercados, pero hoy repuntaron.
La razón es que una nacionalización parcial es mejor para los accionistas actuales, que la toma de control absoluto por parte del Gobierno que se temía.
Ante la nueva ola de turbulencia que sacude a los mercados, el departamento del Tesoro, la Reserva Federal y las otras agencias de regulación bancaria de Estados Unidos prometieron hoy sostener a los grandes bancos del país con inyecciones de capital.
"Reiteramos nuestra determinación de preservar la viabilidad de las instituciones financieras de importancia para todo el sistema", prometieron.
En septiembre, la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers, permitida por el Gobierno de Estados Unidos al negarle ayuda de emergencia, sacudió los cimientos del sistema financiero internacional y el departamento del Tesoro parece decidido a no cometer el mismo error.
Estados Unidos dará oxígeno a los bancos mediante la compra de acciones preferentes -que son consideradas como deuda y pagan interés, pero no cuentan con derecho a voto-, como en el pasado.
La novedad es que esas participaciones podrán convertirse en acciones comunes, según informó el comunicado.
Actualmente, el Gobierno posee acciones preferentes por valor de 45.000 millones de dólares en Citigroup y los directivos del banco han solicitado al Tesoro que parte de ellas se transformen en acciones comunes.
La transacción reduciría el volumen de deuda del banco y reforzaría su base de capital.
Sin embargo, perjudicaría a los accionistas actuales, porque Citigroup tendría que emitir más acciones comunes, lo que erosionaría el valor de las que ahora tienen en sus manos.
Actualmente, el Gobierno es el dueño del 8 por ciento del banco y tras la operación ese porcentaje podría llegar al 40 por ciento, según se ha filtrado a la prensa local.
El comunicado del Gobierno y de las agencias reguladoras no menciona a Citigroup, pero un portavoz del Tesoro confirmó que está abierto a la idea.
La medida podría allanar el camino para nacionalizaciones parciales de otros bancos que también necesitan una mayor base de capital para subsistir, según los expertos.
La Casa Blanca y el departamento del Tesoro han dicho que prefieren que los bancos sigan en manos privadas, algo que reiteró hoy el comunicado conjunto.
No obstante, el mercado les está empujando por el camino contrario, ante el convencimiento por parte de algunos analistas de que algunos bancos grandes simplemente carecen de solvencia, dado el peso muerto de los billones de dólares que invirtieron en títulos "tóxicos" que nadie quiere comprar.
Se trataría, en realidad, de bancos "zombie", como se les llama en el argot financiero, que estarían muertos si no fuera porque los inversores suponen que el Gobierno intervendrá para impedirles que caigan en la fosa.
Para esos bancos la nacionalización puede ser la única vía de escape.
El propio Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal y un defensor a ultranza del libre mercado, dijo la semana pasada que la nacionalización temporal puede ser necesaria.
El Gobierno quiere tener una idea clara de dónde están los agujeros y desde el miércoles comenzará a evaluar la capacidad de los 20 bancos importantes del país de sobrevivir ante un potencial agravamiento de la crisis.
Si al final de su análisis determina que necesitan más capital, el Gobierno inyectará liquidez mediante la compra de acciones con el dinero del fondo de rescate bancario aprobado por el Congreso el año pasado, por valor de 700.000 millones de dólares.
"Un sistema financiero fuerte y robusto es necesario para facilitar una recuperación económica amplia y sostenible", dijeron las agencias gubernamentales en su comunicado.
Por ahora, esa fortaleza no se distingue en el horizonte ni con prismáticos.