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Las alternativas de Telefónica al fracaso de la venta de O2 a Hutchison

El 'scrip dividend', la salida a Bolsa de Telxius, desinversiones o la emisión de bonos híbridos
La Comisión Europea ha vetado finalmente este miércoles la venta de la filial británica de Telefónica O2 al grupo Hutchison Whampoa, una posibilidad que la operadora ya contemplaba en las últimas semanas y ante la que cuenta con varias alternativas que le permitirán mantener sus objetivos financieros, el ratio de apalancamiento y la política de dividendos propuesta.
El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ha remarcado en varias ocasiones, la última este mismo martes, que la operadora ha puesto en marcha recientemente otras medidas que garantizarán la flexibilidad financiera del grupo una vez que se ha confirmado el fracaso de la operación.
Los analistas creen que "el plan B" establecido por la compañía, que incluye opciones como el 'scrip dividend', la salida a Bolsa de Telxius, desinversiones o la emisión de bonos híbridos, dan a la empresa suficiente margen para reducir su deuda a 2,35 veces el Ebitda y mantener su calificación crediticia.
La primera consecuencia que tendrá es que previsiblemente se repetirá la formula del 'scrip dividend', según la cual se puede optar por cobrar el dividendo en efectivo o en acciones, en la retribución al accionista en el segundo trimestre de 2016.
La compañía propondrá a sus accionistas en la junta que se celebra mañana jueves el pago de 0,35 euros por acción en la segunda mitad de 2016 mediante 'scrip dividend', lo que implica, además, dar luz verde a un aumento de capital social con cargo a reservas mediante la emisión de acciones nuevas.
En esta línea, el veto también supondrá en principio que Telefónica cancele la amortización de más de 74,6 millones de acciones en autocartera, en línea con el objetivo de amortizar acciones propias por un total del 1,5% del capital como parte de la política de retribución al accionista, que también estaba condicionada a los ingresos derivados de la venta de O2.
LA SALIDA A BOLSA DE TELXIUS.
Otro de las alternativas con la que cuenta Telefónica es la salida a bolsa de su reciente filial de infraestructuras Telxius, una operación que según Álvarez-Pallete se producirá "lo antes posible" y que analistas como RBC creen que podría reportar unos ingresos en efectivo de en torno a 2.000 millones de euros.
Telxius, filial que engloba más de 65.000 kilómetros de cable submarino de fibra óptica y en torno a 16.000 torres de telecomunicaciones en España, Alemania y varios países de Latinoamérica, facturó 680 millones de euros en 2015.
Sin embargo, los analistas creen que la salida a Bolsa de Telxius podría no ser la única, ya que en Sabadell y HSBC se contempla la posibilidad de sacar a Bolsa parte de las filiales de México o de O2, así como la venta de sus activos no estratégicos o de participaciones minoritarias.
Otras de las opciones que se barajan, y a la que hizo referencia la compañía en la presentación de los resultados del primer trimestre, es la emisión de bonos híbridos, aunque Telefónica aseguró que en ningún momento se adoptarán medidas que lleven a los actuales accionistas a perder peso.
EL FUTURO DE O2.
El fracaso de la venta de O2 a Huchitson obliga a Telefónica a replantearse el futuro de su filial en Reino Unido, un activo que la empresa considera "muy atractivo" y que ha registrado resultados positivos en el primer trimestre de 2015, mejores que los de la competencia.
En concreto, los ingresos por servicio móvil crecieron un 2,6% en el primer trimestre y el margen se ha incrementado dos puntos porcentuales, hasta el 26,3%, todo ello con unos niveles de generación de caja muy fuertes y una posición el liderazgo en términos de churn (bajas) de clientes de contrato.
El proceso de venta a Hutchison ha dado a la filial una visibilidad que proporciona a Telefónica un amplio abanico de posibilidades en torno a este activo, como la venta a otra compañía a otros operadores como Liberty, Sky, Talk Talk o Illiad, la salida a Bolsa o incluso que Telefónica se la quedara.
Los analistas de Santander creen que la posibilidad de una venta de O2 sigue existiendo, ya que aún ve un fuerte apetito por los activos móviles en UK. En concreto, apunta que los operadores fijos del mercado de Reino Unido (Liberty Global o Sky) tienen algunas limitaciones para maximizar el pago en efectivo, mientras que otros posibles compradores como Iliad podrían jugar esa carta.
En esta línea, desde Sabadell creen que su fusión con un operador británico de telefonía fija supondría "un paso definitivo hacia la convergencia" y el regulador, en principio, no pondría muchas trabas a una operación de estas características, como ocurrió con la fusión de BT-EE, que se ha aprobado sin objeciones.
Por su parte, Citigroup considera que incluso tendría sentido que Telefónica se quedara con su subsidiaria británica si los precios suben en el Reino Unido tras esta transacción fallida.