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El autobús debe cambiar su modelo de gestión para afrontar al AVE y al coche compartido

Según un informe de Fedea, que sugiere revisar el actual sistema de concesión de líneas de autobús
El sector del transporte de viajeros en autobús debería cambiar el sistema de concesión de líneas por el que actualmente se gestiona para poder afrontar el actual entorno de competencia que supone la extensión del AVE, de las aerolíneas 'low cost' y del coche compartido.
Así lo indica un estudio de Fedea, que considera que todos estos factores y modos de transportes competidores "inciden sobre la rentabilidad del autobús".
El informe apunta la conveniencia de sopesar un cambio en el modelo de monopolio regulado por el que actualmente se rige el transporte de autobús para hacer frente al nuevo contexto.
En concreto, sugiere cambiar el actual sistema, por el que el Ministerio de Fomento adjudica a una empresa través de un concurso la explotación de una línea, por otro en el que las líneas que sean rentables se abran a competencia y sólo tengan carácter de servicio público, y la correspondiente subvención, los trayectos que no sean rentables económicamente, pero que haya que mantener por rentabilidad social.
Según recuerda Fedea, el actual sistema de regulación del transporte en autobús se basa en un sistema de subvenciones cruzadas en el que las rutas más rentables subvencionan a aquellos trayectos que no lo son. Se trata de un sistema que "dificulta que las empresas de autobús compitan con el resto de modos".
En este punto, el estudio señala que el transporte en autobús para recorridos de larga distancia (trayectos de más de 300 kilómetros de longitud) ha "visto caer su demanda" desde que en 2013 Renfe puso en marcha su nueva política comercial de precios y descuentos para los billetes de AVE y comenzaron a ponerse en servicio nuevas líneas de Alta Velocidad.
El estudio de Fedea también señala que, además de dificultar la competencia con otros modos, el sistema de concesión de líneas de autobús presenta "falta de incentivos a la competencia" en el propio sector.
Entre los factores que inciden en esta falta de competencia señala el hecho de que la compañía que opera una línea consiga mantenerla a pesar de que, tras la conclusión del plazo de explotación, se saque a concurso público. También menciona la obligación de subrogar a los trabajadores de una línea de autobús en caso de que cambie de compañía que la explota y el hecho de que las empresas tengan que pagar un canon anual a la Administración por las líneas que explotan.
PERFIL DEL VIAJERO.
Según los datos del estudio de Fedea, el autobús transporta más de 600 millones de viajeros al año en España, con lo que gestiona el 52% del total del tráfico interurbano en el país, un porcentaje superior a la media de otros países de la UE.
Los mayores de 50 años y los jóvenes de entre 15 y 29 años de edad, así como las familias con menores renta constituyen el grueso de los usuarios de este modo de transporte.
ALSA LIDERA EL SECTOR.
El informe también destaca la concentración registrada en los últimos años entre las empresas del sector, de forma que, según indica, en la actualidad ocho grupos empresariales gestionan el 88% de la demanda de viajeros de los servicios estatales, los dependientes del Ministerio de Fomento.
En concreto, Alsa gestiona 23 líneas estatales en concesión, que suponen el 34,5% del total de plazas del sector, por delante de Samar (nueve líneas y el 15,4%) y Avanza (diez líneas y un 11,8%).