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El comercio ilícito de tabaco en España representa un 8,8% del consumo total

El comercio ilícito de tabaco representa un 8,8% del consumo total en España, según desvela el informe presentado por la organización Transcrime, en el que se subraya que el 3,3% de los españoles reconoce que compra tabaco ilegal.
El estudio muestra que en España se acepta socialmente este delito, ya que más de un 40% de los españoles admite y justifica el contrabando de cigarrillos, mientras que el 12,4% cree que comprar tabaco ilegal es correcto.
En concreto, el informe destaca que los españoles ven al contrabandista como "una víctima social que lucha por sobrevivir, preocupado por proteger a su familia, es un benefactor social, porque ayuda a los demás a poder seguir fumando en tiempos de crisis económica".
Por otro lado, la actual situación económica con una elevada tasa de paro y más del 22% de los españoles en riesgo de pobreza provoca que los fumadores busquen productos más baratos, y los encuentran en el tabaco ilegal.
"En 2013 hubo un crecimiento del contrabando de entre un 8,8% y un 11,75%. La crisis económica y el desempleo han reavivado las antiguas redes de contrabando de tabaco", ha explicado Francesco Calderoni, uno de los investigadores del informe.
De todo el mercado ilegal de tabaco que opera en España, el 55% corresponde a marcas blancas, lo que significa que en España se consumieron, en 2013, unos 2.500 millones de unidades a un precio medio de 2,5 euros, cerca de la mitad de lo que cuesta una cajetilla legal.
RELACIÓN CON EL CRIMEN ORGANIZADO
El estudio, que recoge datos de la Policía Nacional, destaca que "existe una relación entre el crimen organizado, el contrabando y falsificación del tabaco".
Ernesto Savona, uno de los investigadores del informe, ha afirmado que "el contrabando de tabaco reduce la efectividad de las políticas de control, disminuye los ingresos procedentes de impuestos y favorece la aparición de grupos terroristas".
Los investigadores del informe destacan que el problema del contrabando de tabaco es especialmente complejo en España por su situación geográfica y sus fronteras con Andorra y Gibraltar, donde el tabaco es más barato, lo que favorece su introducción ilegal.