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Los aspectos clave para tener un alquiler seguro en verano

Playa de San Sebastántelecinco.es

Aquellos que estén interesados en alquilar una propiedad cerca de los destinos turísiticos este verano debe llevar a cabo la elaboración de un contrato "exhaustivo" que recoja condiciones, como la fianza o un inventario de los objetos que contiene el piso, clave a la hora de poner a disposicion de los veraneantes un apartamento o una casa.

El contrato debe recoger aspectos como la fianza o si se aceptan mascotas, así como exigir pagos por adelantado de parte de la renta del alquiler ya que los avales en períodos cortos de alquiler "no son prácticos".
Asimismo, la inclusión en el contrato de alquiler de un inventario del piso "resulta clave en el caso de reclamar pérdidas o robos ocasionados durante el arrendamiento", explica el cofundador de Alquiler Protegido, Antonio García.
Otra de las cosas que a tener en cuenta es repasar con los inquilinos el estado de la vivienda antes de que abandonen la misma. Con ello el propietario puede garantizar su estado y, en caso de localizar algún desperfecto, realizar oficialmente una reclamación antes de devolver la fianza al inquilino. "Nunca se debe devolver la fianza sin realizar la inspección previa, ya que luego la viabilidad de la reclamación quedaría en entredicho", advierte.
En cuanto a la ocupación, el contrato debe fijar la capacidad máxima de personas que pueden habitar la vivienda. Si se descubre una capacidad mayor, legalmente se pueden emprender las acciones legales correspondientes. Recoger en el contrato este punto resulta "imprescindible" en todos los arrendamientos, pero quizá más aún en esta modalidad de alquiler por temporadas turísticas.
PAGO POR ANTICIPADO, GASTOS DE AGUA O LUZ Y SEGURO DE HOGAR
García destaca el pago por anticipado como otro aspecto básico. "Cobrar cerca del 50% el valor del alquiler a la hora de formalizar la reserva es una práctica muy habitual y recomendable para liquidar el resto el primer día de la estancia", apunta. Si el pago se fijara a posteriori, circunstancia menos aconsejable, en el contrato deben quedar recogidas todas las consecuencias de su incumplimiento.
Como quinto y último punto indica que conviene tener en cuenta que los inquilinos deben correr con el gasto de agua o de luz que hagan durante la estancia. Este gasto normalmente se repercute en la renta, y actualmente hasta el gasto proporcional de internet también se incluye.
Si se realiza un acuerdo entre las partes, estipulándolo como un gasto añadido, lo normal es solicitar un depósito por adelantado en este concepto y fijarlo en el contrato. Si existe sobrante, se estipula también la devolución.
Conviene indicar también la necesidad de disponer de un seguro de hogar multirriesgo que contemple tanto continente como contenido con el fin de obtener las indemnizaciones que se escapen en diferentes revisiones de la vivienda.
Por otro lado, en caso de robo o sustracción de propiedades del inquilino, el arrendador no tienen ningún tipo de responsabilidad y se recomienda al turista que contrate un seguro de viaje que cubre las posibles incidencias a este respecto.