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El mayor error de la eurozona fue apostar por la austeridad sin apoyo del BCE, según BofAML

La decisión de los gobiernos de la zona euro de apostar por la austeridad entre 2011 y 2012 sin que la política monetaria estuviese en condiciones de prestar apoyo a la economía representó "el mayor error de la política de la eurozona", según apunta Bank of America Merrill Lynch (BofAML).
En este sentido, los analistas de la entidad recuerdan que entre 2008 y 2009, cuando la eurozona afrontaba la propagación de la crisis subprime se trató de compensar la contracción del crédito mediante impulso fiscal, tratando de rescatar una "impotente política monetaria" con políticas fiscales vigorosas.
"El mayor error de las políticas de la zona euro fue la conversión a la austeridad fiscal en un periodo en el que la originación de crédito colapsó una segunda vez ante el enconamiento de la crisis soberana", señala el banco estadounidense, subrayando que entre 2011 y 2012 la política monetaria no fue capaz de prestar apoyo a la economía.
Por el contrario, en los dos últimos años, los expertos de BofAML destacan el impulso del crédito en línea con la normalización del gasto público y señalan que este incremento del gasto sin que se hayan disparado los déficits ha sido posible por un menor gasto en el pago de intereses, como consecuencia directa del apoyo de las políticas monetarias.
"El QE hace manejable una continuación del impulso", explican desde BofAML, que considera que la mejora en la concesión de crédito no habría sido posible sin una mejoría de la demanda prevista gracias a la relajación fiscal.
De este modo, los analistas de la entidad destacan que la contribución al crecimiento del gasto público excluyendo intereses alcanzó a finales de 2015 su mayor nivel desde 2010, volviendo a la par del ritmo medio anterior a la crisis, lo que representa un apoyo clave para el crecimiento del PIB de la zona euro.
A este respecto, el análisis del banco estadounidense destaca que en el primer trimestre de 2016 la economía de la zona euro logró expandirse un 0,6%, superando el ritmo de crecimiento de otras economías desarrolladas, incluyendo EEUU, con la previsión de cerrar el año con una expansión del 1,5%.
LAS REFORMAS SÓLO SON PARTE DEL ÉXITO DE ESPAÑA.
El análisis de BofAML destaca que la economía española se está beneficiando tanto del mayor impulso del crédito como del mayor impulso fiscal, por lo que apunta que el comportamiento por encima de la media de la economía española recoge en parte los frutos de las reformas acometidas, pero también "se explica en gran parte" por una política de estímulos a la 'vieja usanza'.
"Creemos que sin el impulso fiscal en España, el impulso del crédito no habría sido tan grande", apunta la entidad, que considera que la relajación fiscal sería imposible sin un estímulo monetario duradero, que la hiciera financieramente manejable gracias al QE.
Al contrario que en España, donde la creciente deuda y el elevado déficit limitan el margen, Alemania cuenta con el mayor espacio fiscal para adoptar medidas de estímulo, aunque los analistas de BofAML creen que, sin la crisis de los refugiados, Berlín difícilmente habría aceptado cierta relajación. "Cualquier cosa es mejor que el combo 2011/2012", añaden.
A nivel europeo, el banco estadounidense considera que "no hay suficiente compromiso político" para adoptar un impulso fiscal coordinado, aunque sí el sentido suficiente de que insistir en políticas de austeridad en economías frágiles podría resultar adverso y tener consecuencias políticas para la existencia misma de la unión monetaria.
"Cada gobierno o coalición que ha defendido la austeridad ha sido derrotado en elecciones que a menudo se han caracterizado por el surgimiento de partidos antisistema en desacuerdo con el funcionamiento de la unión monetaria, cuando no directamente anti europeos", advierten los autores.