Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El presidente de la CEOE defiende ante asesores de Obama que España "está cambiando"

El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Juan Rosell, se ha reunido este martes con dos de los principales asesores económicos del presidente de EEUU, Barack Obama, ante quienes ha defendido que la situación de España "está cambiando", tal y como vienen señalando diversas instancias internacionales, bancos de inversión y analistas económicos.
Acompañado del secretario de Estado de Comercio, Jaime Gacía-Legaz; el director de la Oficina Económica del presidente del Gobierno, Álvaro Nadal; el presidente de la Cámara de Comercio estadounidense en España, Jaime Malet, y una delegación de empresarios españoles, Rosell ha mantenido un desayuno de trabajo con el jefe del Consejo de Asesores Económicos de Obama, Jason Furman y la directora de Compromisos Públicos y de Relaciones Intergubernamentales de la Casa Blanca, Valerie Jarrett.
En declaraciones posteriores a Europa Press, el presidente de la CEOE ha reconocido haber subrayado ante sus interlocutores que España es hoy "el único país europeo" que verdaderamente está haciendo reformas para recuperar su economía.
Preguntado por el estudio publicado hoy por la patronal, que advierte de que España no bajará de una tasa del 20 por ciento de paro "ni a corto ni a medio plazo", Rosell ha señalado que no se puede pretender que el país pase de repente a crear "millones" de empleos y ha apuntado que si este año termina generando 100.000 o 150.000 nuevos trabajos y creciendo en torno al 1 por ciento ése sería un buen dato.
El grueso de la entrevista con los asesores de Obama ha estado centrada en la situación económica de España, aunque también se ha hecho referencia a las negociaciones entre EEUU y la UE para concluir un Tratado de Libre Comercio e Inversiones en un área que representa cerca del 46 por ciento del PIB mundial. Varios informes ya han adelantado que España sería uno de los países más beneficiados por el aumento del comercio que este acuerdo generaría.
En este sentido, Rosell ha subrayado la importancia de que las empresas de ambos países puedan competir en igualdad de condiciones, ha informado la patronal en un comunicado.
De hecho en Europa ya lo están haciendo gracias a la Confederación Europea BusinessEurope, que coopera en el proceso de negociación del Tratado de Libre Comercio.
El Tratado aspira no solo a bajar aranceles, sino a servir también para eliminar otro tipo de barreras no arancelarias y avanzar hacia una armonización de las normas entre un lado y otro del Atlántico, lo que favorecería las exportaciones al disminuir los costes.
Por citar solo algunos ejemplos, las exportaciones de coches y de ciertos productos agrícolas aumentarían con la bajada de los aranceles y las armonizaciones reglamentarias, pero también se beneficiarían las empresas de infraestructuras en el caso de que el tratado termine con ciertas medidas proteccionistas que han introducido algunos estados norteamericanos que obligan a las empresas extranjeras que ganen licitaciones públicas a contratar personal local.
El presidente de la CEOE ha subrayado la importancia "crucial", tanto para España como EEUU, de potenciar y apoyar nuevas inversiones, ya que la inversión extranjera es "fundamental para crear puestos de trabajo, generar beneficios fiscales y ayudar a las empresas a que amplíen sus operaciones domésticas". Y ha otorgado especial importancia al esfuerzo que se debe hacer para mejorar el clima de negocios y de inversión en EEUU y en España.
Rosell también ha contado a Europa Press que la parte española ha preguntado mucho a los asesores de Obama por la denominada 'revolución energética' en EEUU, que camina hacia el autoabastecimiento de gas y petróleo, lo que tendrá grandes consecuencias no solo en el mapa energético mundial, sino también en las relaciones internacionales, con una previsible pérdida de interés de EEUU en Oriente Medio.