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El funcionamiento de los frenos de un monoplaza

"El freno es tu mayor aliado porque te frena, pero también tu mayor enemigo porque te quita velocidad". De este modo define De la Rosa una de las partes más importantes de los monoplazas. La peculiaridad es que son de fibra de carbono, a diferencia de los turismos. Alcanzan picos de 700 grados de temperatura y no duran más de 500 kilómetros. Un monoplaza, tal y como explica De la Rosa, llega a utilizar 100 juegos al año, lo que se traduce en 400 frenos.
El español de McLaren explica su composición. Cada uno está formado por una pinza, seis pistones (tres a cada lado), dos pastillas (también de fibra de carbono) y el disco.
Ciertamente, en frío no funcionan. Su temperatura debe estar entre 300 y 700 grados. Las desaceleraciones, comenta De la Rosa, son brutales gracias a la fricción generada por su material. En una frenada fuerte se ponen incandescentes debido a las altas temperaturas.
Duran poco, unos 500 km. En concreto, la carrera, la calificación y 100 kilómetros de seguridad por fiabilidad. De la Rosa asegura que como todo en un Fórmula 1, está pensado para que termine su ciclo al final del Gran Premio.