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ACNUR insta a Australia a cesar el "enorme sufrimiento" de los solicitantes de asilo

Mediante una política de "procesamiento extraterritorial", Australia niega el asilo y ubica a los refugiados en polémicos centros en islas del Índico
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Filippo Grandi, ha emplazado a Australia a poner fin a su política de "procesamiento extraterritorial", que niega el asilo en el país a refugiados que llegan sin visado válido y los ubica en polémicos centros en Papúa Nueva Guinea y Nauru, lo que según ACNUR "ha provocado un sufrimiento enorme y evitable durante mucho tiempo".
"Le pido que ponga fin a esta práctica dañina de procesamiento extraterritorial, que ofrezca soluciones a las víctimas sobre las que tiene toda la responsabilidad y que trabaje con nosotros sobre alternativas de cara al futuro para salvar vidas en el mar y proporcionar protección a las personas que la necesitan", ha pedido Grandi.
Desde 2013 unos 2.500 refugiados y solicitantes de asilo han sido trasladados forzosamente por parte de las autoridades de Australia a unas dependencias de "procesamiento extraterritorial" en Papúa Nueva Guinea y Nauru. "Desde hace cuatro años, más de 2.000 personas languidecen en condiciones inaceptables", ha denunciado Grandi, quien ha asegurado que las familias han sido separadas y muchas han sufrido daños físicos y psicológicos.
Ante la gravedad de la situación, ACNUR acordó en noviembre de 2016 que, de forma excepcional, se reubicara a los refugiados en Estados Unidos, tras alcanzar un acuerdo bilateral que contempla apoyo en aquellos casos especialmente vulnerables. El acuerdo de intercambio esta diseñado para ayudar a Australia a vaciar los centros.
Solo los refugiados con vínculos familiares en Australia están autorizados a quedarse en este país. Sin embargo, el Gobierno de Australia ha informado recientemente a ACNUR de que rechaza aceptar refugiados también en estos casos. La única opción de estas personas es permanecer donde están o ser trasladados a Camboya o Estados Unidos, lo que significa que algunos de ellos, que tienen problemas médicos graves o han vivido experiencias traumáticas, incluida violencia sexual, no van a recibir el apoyo familiar que necesitan.
Con el objetivo de evitar que se prolongue este sufrimiento, ACNUR ha decidido apoyar la reubicación de todos los refugiados que están en Papúa Nueva Guinea y Nauru a Estados Unidos, incluso la de aquellos que cuentan con familiares en Australia. "Sin duda alguna, estas personas vulnerables, que han sufrido penalidades durante estos cuatro años, deberían poderse reunificar con sus familias en Australia", ha sostenido Grandi. "Esta sería la forma de proceder más humana y razonable", ha mantenido.
Grandi ha criticado la decisión del Gobierno australiano de negarles esta posibilidad y ha declarado que "es contraria a los principios fundamentales de unidad familiar, de protección a los refugiados y de dignidad humana". ACNUR ha explicado que apoya firmemente la necesidad de salvar vidas en el mar y de proporcionar alternativas a los viajes peligrosos y a la explotación por parte de traficantes. Sin embargo la política de "procesamiento extraterritorial" ha tenido un impacto perjudicial enorme.
"Hay una contradicción esencial entre rescatar a personas en el mar para luego desatenderlas y maltratarlas en tierra", ha dicho Grandi. "En un momento en el que estamos registrando cifras récord de desplazamiento global es crucial que todos los estados ofrezcan protección a los supervivientes de la guerra y la persecución y que no deleguen sus responsabilidades en otros", ha instado. "Los refugiados, personas como nosotros, lo merecen", ha concluido Grandi.