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AI denuncia que la liberación de un preso de conciencia mexicano llega con cinco años de retraso

Amnistía Internacional ha mostrado este viernes su alegría por la liberación del preso de conciencia, Ángel Amílcar Colón Quevedo, cinco años después de su detención, aunque ha pedido a las autoridades que tomen más medidas para garantizar que estas injusticias no "vuelvan a repetirse".
El procurador general federal de México ha decidido retirar los cargos y liberar al preso. La Policía de Tijuana detuvo a Ángel Colón en 2009, cuando viajaba desde Honduras, su país de origen, hasta Estados Unidos. Según contó Colón en un juicio, las autoridades le obligaron a firmar una declaración falsa bajo tortura.
La directora del Programa de Amnistía Internacional para América, Erika Guevara Rosas, ha asegurado que Ángel Colón "sufrió tortura a manos de las autoridades mexicanas". El propio Colón ha narrado que le golpearon en las costillas, le dieron patadas, puñetazos, le obligaron a limpiar los zapatos de sus superiores con la lengua y le insultaron con comentarios racistas.
Amnistía Internacional ha denunciado que la Procuraduría General federal era consciente de las torturas sufridas por el preso y no las investigó, por lo que las autoridades mexicanas deben "garantizar que ni la Policía ni el Ejército recurren a la tortura y que todas las denuncias de tortura se investigan con rapidez y exhaustividad".
"El caso de Ángel es un claro ejemplo de la falta de medidas de la Procuraduría General federal para documentar debidamente los casos de tortura", ha señalado Guevara. "Además, los peritos médicos oficiales presentan a menudo conclusiones infundadas, que los fiscales utilizan para encubrir la tortura, en vez de realizar investigaciones efectivas", ha añadido.
UNA PRÁCTICA COMÚN
Ángel Colón también se ha pronunciado sobre su liberación y ha agradecido el respaldo de las personas que han seguido su caso durante estos años. "Mi mensaje a todas las personas que me están mostrando su solidaridad y que están en contra de la tortura y la discriminación es que no bajen la guardia", ha subrayado. Además, Colón se ha referido a las personas que lo torturaron y ha insistido en que sean "llevadas ante la Justicia".
En esta misma línea se ha pronunciado el jefe del equipo jurídico de Ángel y director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro PRODH) de México, Mario Ernesto Patrón. "Ahora reconocen que es inocente, pero en 2009 lo exhibieron como un delincuente ante las cámaras de televisión; merece justicia y reparación", ha afirmado.
El caso de Colón no es el único en México. Amnistía Internacional publicó en septiembre un informe sobre la tortura y los malos tratos en el país, que en la última década ha aumentado un 600 por ciento. Según una encuesta de esta ONG, el 64 por ciento de los mexicanos tienen miedo de sufrir tortura si son detenidos.