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Ban considera "inequívoco" el informe y pide que los autores del ataque sean juzgados por crímenes de guerra

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha afirmado que el informe entregado este lunes por un grupo de expertos confirma de forma "inequívoca" y "objetiva" que se utilizó armamento químico en un ataque cometido el 21 de agosto sobre el área de Ghouta, en Damasco, y ha pedido que sus responsables sean juzgados por lo que considera un "crimen de guerra".
Los inspectores de la ONU han confirmado que el 21 de agosto se produjo un ataque "a gran escala" con gas nervioso sarín en Ghouta, aunque no han señalado quién estaría detrás de esta acción. Según Ban, los expertos han completado "en tiempo récord" un análisis "imparcial" e "independiente".
El secretario general de Naciones Unidas ha explicado en una comparecencia pública que "la misión ha llegado a la conclusión de que se utilizaron armas químicas en una escala relativamente grande en Ghouta", aunque no ha podido determinar su magnitud exacta o el "número total de víctimas". Sin embargo, la ONU ya lo considera el ataque con armas químicas más grave desde que el exdirigente iraquí Sadam Husein mató a más de 5.000 personas en Halabja en 1988.
Ban, que ha defendido el trabajo realizado por la misión liderada por el sueco Ake Sellstrom, ha calificado de "abrumadores" e "indiscutibles" los resultados de la investigación. "Los hechos hablan por sí solos", ha añadido, al referirse a que ahora ya esta confirmado, de forma "inequívoco" y "objetivo" el uso de armamento químico.
"Se trata de un crimen de guerra y de una grave violación" de los protocolos internacionales, ha agregado, al referirse a unos hechos que califica de "despreciables". Por este motivo, ha pedido a la comunidad internacional que lleve los responsables ante la Justicia, para que este tipo de arsenal no vuelva a ser "un instrumento de guerra".
Ban ha recordado a Siria que ahora tiene compromisos que respetar como miembro de la Convención sobre Armas Químicas y confía en que cumpla con el plan de desarme acordado. El máximo responsable de la ONU ha respaldado esta propuesta, pero ha pedido su aplicación cuanto antes, así como "unidad" al Consejo de Seguridad para facilitar su cumplimiento.
"Dada la gravedad de la situación, insto al Consejo a considerar fórmulas para garantizar el cumplimiento del plan a través de una resolución clara", ha dicho. "Debería haber consecuencias en caso de incumplimiento", ha apostillado.
CRÍMENES DIARIOS
Ban ha alertado de que las críticas y los debates sobre el uso de armamento químico en Siria no deben ocultar los crímenes de guerra y contra la humanidad que siguen cometiéndose "con armas convencionales". "Tampoco debe haber impunidad para estas violaciones", ha agregado.
El secretario general de la ONU ha subrayado que la situación humanitaria es "desesperada" y los muertos se cuentan por decenas de miles --más de 100.000 según los últimos datos de Naciones Unidas--.
Por este motivo, ha llamado a aumentar los esfuerzos para que el Gobierno de Bashar al Assad y los rebeldes se sienten a negociar una "solución duradera". Ban ha considerado clave la celebración de la cumbre de paz de Ginebra II, acordada por Rusia y Estados Unidos, y ha pedido que tenga lugar "cuando antes".
SIN CULPABLE OFICIAL
Los investigadores han podido constatar la presencia de restos de misiles tierra-tierra con capacidad de transportar gas nervioso y han explicado que al menos dos de los proyectiles fueron lanzados desde un único lanzacohetes múltiple. "Las posiciones relativas de ambos son absolutamente congruentes con el patrón de dispersión de los cohetes lanzados por un único lanzacohetes múltiple", señalan los expertos en el documento.
La misión el mandato exclusivo de comprobar si se utilizaron armas químicas en Ghouta y la extensión de su uso, pero no determinar quién es el responsable, por lo que estas conclusiones sobre las trayectorias y el origen de los cohetes con el gas sarín serán objeto de debate sobre si demuestra o no la implicación de las fuerzas del régimen del presidente sirio, Bashar al Assad.
Estados Unidos, Reino Unido y Francia han declarado que el informe de los inspectores es una prueba de que el ataque químico fue lanzado por las fuerzas 'assadistas'. Representantes de los tres países han insistido en que ahora, con el informe de los expertos de la ONU en la mano, "no hay duda" de la responsabilidad de Damasco.