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Bolivia festeja el "Sí" a su nueva Constitución y Morales pide la unidad del país

El 60% de la población dice "Sí" a la Constitución. Vídeo: Informativos Telecinco.telecinco.es
Bolivia dice "Sí" a la nueva Carta Magna promovida por el presidente Evo Morales. El Gobierno indigenista ha obtenido el 60 por ciento de las papeletas, aunque con el rechazo en en Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, las regiones más ricas del país, conocidas como la "medialuna". A la espera del recuento oficial de los votos el presidente boliviano ha abogado por la unidad, mientras los opositores pedían un "pacto nacional" para someter a revisión la recién aprobada Constitución.
Ante miles de sus seguidores en la paceña Plaza de Murillo, Morales celebró el triunfo del "Sí" y proclamó el inicio de la refundación de un país con igualdad de oportunidades, en un discurso en el que hizo varios llamamientos a la unidad de los bolivianos.
Morales se comprometió a trabajar para todos, propiciar una mayor coordinación con los prefectos (gobernadores) para poder aplicar la nueva Carta Magna y crear lo que llamó un "Consejo para las Autonomías".
A pesar de la abrumadora victoria del "Sí" los opositores han señalado la necesidad de que el Gobierno construya "pactos con las diferentes regiones del país".
Las encuestas de las televisiones PAT, Unitel y Red Uno reflejan que entre un 60 y un 61 por ciento de los bolivianos han apoyado la nueva Carta Magna, mientras que el "No" ha cosechado en torno a un cuarenta por ciento de los sufragios.
Según la estatal Radio Patria Nueva, y en referencia también a los primeros sondeos a pide de urna, el proyecto constitucional del presidente Evo Morales ha logrado el voto favorable del 62 por ciento de los bolivianos. El "No" obtendría el 28 por ciento, mientras que un ocho por ciento habría votado en blanco.
 Según los sondeos extraoficiales, además de las regiones de Tarija, Santa Cruz, Beni y Pando, donde el rechazo al proyecto de nueva Carta Magna fue contundente, en Chuquisaca también hay un triunfo del "No", aunque por un margen mínimo.La votación, a la que estuvieron llamados 3.891.397 millones de bolivianos, transcurrió con tranquilidad y normalidad, según han destacado la Corte Nacional Electoral (CNE), diversas misiones de observadores internacionales y el propio Gobierno.
 
Un proyecto discutido y polémico
Esta consulta cierra un debate político que comenzó en 2006 con la elección de la Asamblea Constituyente, que se encargó de redactar el proyecto de la nueva Constitución Política del Estado (CPE). La histórica votación nacional ha contado con la presencia de más de 60 observadores de diferentes organizaciones internacionales que se encargaron de evaluar, controlar y legitimar el plebiscito convocado por el Congreso Nacional el pasado 21 de octubre.
El proyecto, duramente impugnado por la oposición, ya había logrado el suficiente consenso político en el Parlamento, lo que posibilitó que en octubre se convocara el referéndum. El "No" tiene respaldo opositor sobre todo en los valles del centro y las regiones oriental y amazónica, que en 2008 se enfrentaron con éxito al Gobierno en las consultas sobre autonomías departamentales.
Más poder indígena y más reformas agrarias
El proyecto constitucional boliviano, que permite la reelección de Morales en unas elecciones que podrían ser convocadas en diciembre, establece que las 36 etnias indígenas que conforman Bolivia deben estar representadas en el Poder Legislativo y Judicial. Además profundiza una reforma agraria al prohibir los latifundios; y establece que el Estado ejercerá la planificación de la economía, la administración de los recursos naturales y podrá intervenir en toda la cadena productiva. Los bolivianos también han decidido en el referéndum si limitan a 5.000 o a 10.000 hectáreas la superficie máxima de las propiedades agrícolas.
La oposición asegura que la nueva carta magna crearía un Estado totalitario y ahuyentaría las inversiones que, según estos, el país necesita con urgencia. Además acusan a Morales de querer instaurar un régimen centralista animado por su mayor aliado, el presidente venezolano Hugo Chávez.