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Bruselas no contempla un 'plan b' para la salida de Reino Unido y plantea un acuerdo "justo"

La Comisión Europa ha asegurado este jueves que no contempla ningún escenario que implique la salida de Reino Unido de la Unión Europea, sino que centra sus esfuerzos en contribuir a lograr un acuerdo "justo" en las negociaciones que Londres mantiene con sus socios para revisar las condiciones de su pertenencia al club comunitario.
"La Comisión no trabaja en ningún 'plan B', sino en lograr un acuerdo justo con Reino Unido", ha zanjado el portavoz jefe del Ejecutivo comunitario, Margaritis Schinas, al ser preguntado por si Bruselas evalúa el impacto que podría tener en los mercados una eventual salida de Reino Unido.
Además, el portavoz ha rechazado comentar informaciones publicadas en prensa que apuntan a que la Comisión ha dado orden de no examinar las consecuencias económicas de una salida de Reino Unido.
Schinas ha añadido que Bruselas examina "la economía de todos los Estados miembros" porque es parte de su tarea dentro del programa de gobernanza económica, pero que lo hace de acuerdo a una estructura "clara y transparente".
Las dificultades para lograr un acuerdo a Veintiocho el pasado diciembre sobre las exigencias que plantea Londres para defender el 'sí' en un referéndum de permanencia en la UE, llevaron a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE a posponer las negociaciones la máximo nivel hasta a la cumbre del 18 y 19 de febrero.
Mientras, las partes negocian a nivel técnico las condiciones del acuerdo, en el que el primer ministro británico, David Cameron, quiere incluir condiciones como suprimir determinadas prestaciones sociales a los inmigrantes europeos en sus primeros cuatro años de residencia en Reino Unido.
Los Estados miembros han avisado de que esta condición es "inaceptable" porque cuestiona derechos fundamentales de la UE como la libertad de movimiento de los europeos.
Las negociaciones siguen en marcha pese a todo y la UE confía en poder ofrecer una "propuesta escrita" de acuerdo "a principios de febrero", con el objetivo de dar margen de discusión antes de la cumbre, según han informado fuentes europeas.