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Bush intenta convencer a árabes escépticos sobre el proceso de paz

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush que se encuentra de gira por Oriente Medio, ha garantizado a los escépticos árabes que está comprometido con lograr un acuerdo para la creación de un estado palestino antes de dejar su cargo, pese a su abierto apoyo a Israel. Además ha catalogado de medidas de castigo colectivo, los bloqueos y barreras israelíes en la ocupada Cisjordania.
En el cierre de su gira por Oriente Medio, en el centro egipcio de vacaciones de Sharm el-Sheikh, Bush ha intervenido con un discurso con el que ha buscado aliviar la consternación de los palestinos por su visita a Israel, en la que ha elogiado al Estado judío y lo ha llamado "la patria del pueblo elegido".
Bush ha hablado en el Foro Económico ante líderes árabes, para insistir en que "cree firmemente"que se puede lograr este año un acuerdo de paz en Oriente Medio, un plazo que, para algunos, resulta poco realista. "Debemos atender al pueblo palestino, que ha sufrido durante décadas, y que ha ganado el derecho a una patria propia", ha señalado el presidente.
En su discurso además, el Presidente norteamericano ha desafiado a los palestinos a "combatir el terrorismo",  y ha pedido al Estado judío que haga "duros sacrificios por la paz y que reduzca las restricciones a los palestinos". Con un mensaje más comprensivo ante la dura situación del pueblo palestino, Bush se ha referido a las dificultades a las que se enfrentan los palestinos, debido a los bloqueos y barreras Israelíes en la Cisjordania ocupada, medidas a las que cataloga de castigo colectivo, pero que, Israel ha calificado de formas de protección contra ataques.
Bush también ha utilizado su discurso para animar a los líderes árabes a apoyar al primer ministro libanés, Fouad Siniora, frente a Hezbolá, y a que aíslen a Irán por su programa nuclear. "Todas las naciones pacíficas de la región tienen interés en oponerse a las ambiciones nucleares de Irán. Permitir que el principal patrocinador mundial del terrorismo consiga el arma más mortífera sería una traición imperdonable a las generaciones futuras", ha declarado.
Con su discurso de hoy, que ha sido recibido con escaso entusiasmo por la audiencia, Bush ha puesto  punto y final a una gira que anteriormente le llevó a Israel y a Arabia Saudí.