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Cerdeña advierte de que no permitirá que sus puertos se utilicen para desmantelar las armas químicas sirias

El presidente de la Región Autónoma de Cerdeña, Ugo Cappellacci, ha advertido al Gobierno italiano de que no consentirá el paso de embarcaciones cargadas con armas químicas procedentes de Siria dentro del proceso de su desmantelamiento, para su posterior eliminación en alta mar.
El Ejecutivo italiano anunció el pasado mes de diciembre que facilitaría un puerto para transferir las armas químicas sirias al barco estadounidense que finalmente se encargará de su destrucción, aunque no precisó de qué puerto se trataría.
Tras el anuncio del Gobierno, los medios de comunicación italianos barajaron como los posibles puertos elegidos los de Arbatax y Oristano, ambos en Cerdeña, o las instalaciones sicilianas de Augusta y Brindisi.
"Cerdeña no es la basura, ni la Cayena, ni el armario de Italia", ha criticado Cappellaci, que ha asegurado que su Gobierno no permitirá el paso de armas químicas sirias a través de sus puertos o de su territorio, según ha informado el diario local 'Unione Sarda'.
"Condenamos el automatismo vulgar por el que cada vez que hay una carga incómoda nuestra isla se señala entre los primeros destinos posibles", ha criticado el presidente sardo, que ha advertido de que si el Ejecutivo italiano no atiende a su petición emprenderá acciones "políticas y judiciales".
En su comunicado, Cappellacci ha criticado los riesgos que podría conllevar el paso de embarcaciones con ese tipo de armamento para el medio ambiente y para sus empresas, especialmente del sector turístico ante "la difusión de la noticia del paso de armas químicas sirias".
Siria aceptó el pasado mes de septiembre que se destruyera su arsenal químico al completo, en un acuerdo negociado entre Rusia y Estados Unidos. El presidente sirio, Bashar al Assad, aceptó el plan después de que Washington amenazara con utilizar la fuerza en respuesta al ataque en Ghouta.