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Comienza en Venezuela el proceso de validación de firmas para el referéndum revocatorio contra Maduro

Este lunes ha dado comienzo el proceso de validación de firmas en Venezuela, que tiene como objetivo convocar un referéndum sobre la revocación del mandato del actual presidente venezolano, Nicolás Maduro, impulsado por la oposición.
El proceso de validación de firmas, establecido por el Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE), supone un paso más en el largo camino que todavía le queda por recorrer a la oposición para que se celebre una consulta popular sobre el futuro de Maduro.
La presidenta del CNE, Tibisay Lucena, informó hace dos semanas que de las casi dos millones de firmas que recogieron los opositores de Maduro para convocar el referéndum revocatorio, unas 605.000 fueron invalidadas. Estas declaraciones provocaron el rechazo de los principales líderes de la oposición, entre ellos Henrique Capriles, cuya firma fue excluida.
El CNE, como respuesta, ha establecido un proceso de validación de firmas del casi millón y medio de firmantes iniciales restantes que no han sido invalidados, a partir de un sistema de verificación de huellas dactilares en numerosos puntos del país. El proceso, que ha comenzado este lunes a las 8 de la mañana, hora venezolana, finalizará el viernes.
Capriles y el resto de la oposición han mostrado su entusiasmo ante la gran afluencia de personas que han acudido a los puntos establecidos para verificar su firma, pero ha denunciado que el CNE está poniendo trabas para que se ratifiquen todas las firmas.
El representante de la disidencia venezolana ante el CNE, Vicente Bello, declaró el pasado sábado que el Gobierno rechazó su propuesta de habilitar al menos 600 máquinas de reconocimiento dactilar, para asegurar la ratificación de todas las firmas. Las autoridades han establecido 128 puntos a lo largo del país, con 300 máquinas habilitadas.
"Esta es una etapa en la que debemos estar muy firmes. El llamado es que vayan a validar todos para que el Gobierno no tenga excusas", ha declarado Capriles y ha hecho un llamamiento para que sus seguidores acudan a validar sus firmas. Para que se active el mecanismo de consulta popular son necesarias 200.000 firmas válidas.
ANTES DE FIN DE AÑO
Según la oposición, el CNE está tratando de retrasar el referéndum todo lo posible, ya que de acuerdo con la Constitución venezolana, si Maduro es revocado a partir de 2017, será su vicepresidente quien acceda al poder y no serán necesarias nuevas elecciones. Maduro, por su parte, ha declarado en numerosas ocasiones que el revocatorio no se celebrará este año.
En el caso de que la validación de firmas siga adelante y se logre alcanzar las 200.000 firmas válidas, los opositores de Maduro deberán reunir las del 20 por ciento de los votantes del país, casi cuatro millones de personas, a favor de la celebración del revocatorio, en un plazo de tan solo tres días.
Si consiguen las casi cuatro millones de firmas necesarias, el CNE dispondrá de un plazo de 15 días para revisarlas, período en el que podrá rechazarlas y exigir nuevas firmas. Eso fue lo que ocurrió en 2004, cuando la oposición intentó revocar al fallecido Hugo Chávez.
En el supuesto caso de que el CNE considere que se han alcanzado el número de requerido firmas validadas, debe convocar el referéndum dentro de los siguientes 90 días. Para que Maduro sea revocado, la oposición tiene que conseguir que voten a favor de su salida en la consulta popular el mismo número de personas que votaron por él en las elecciones de 2013, unos siete millones y medio de personas.
La oposición culpa al líder 'chavista' de ser el principal responsable de la mala situación económica por la que está pasando el país, que cuenta con la inflación más alta del mundo. Maduro, por su parte, denuncia que está siendo víctima de una "guerra económica" de sus enemigos.