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Declarada la emergencia por seguridad en siete cárceles de El Salvador

El Gobierno de El Salvador ha declarado este martes la emergencia por seguridad en siete cárceles del país centroamericano durante quince días, en un intento de sofocar el crimen organizado en el interior de los centros penitenciarios después de la masacre de San Juan Opico.
El ministro de Seguridad, Mauricio Ramírez Landaverde, ha explicado que el estado de emergencia permitirá encerrar a los presos durante todo el día y suspender las visitas de familiares, así como realizar registros en las viviendas y los locales cercanos a las cárceles, que "han venido usando (las pandillas) para mantener su influencia".
Además, como parte del operativo, las fuerzas de seguridad han trasladado a 299 reos procedentes de las cárceles de San Francisco Gotera, Ciudad Barrios, Chalatenango, Cojutepeque e Izalco a la prisión de Quezaltepeque.
Estos reclusos son los supuestos líderes de las organizaciones criminales que funcionan en las cárceles, por lo que han sido enviados a Quezaltepeque en busca de la máxima seguridad, ya que sus instalaciones han sido remodeladas recientemente.
"Con estas medidas se busca evitar la comisión de delitos desde los centros penitenciarios y llevar seguridad a la población salvadoreña", ha dicho el Gobierno de Salvador Sánchez Cerén a través de un comunicado, según informa el diario local 'La Prensa Gráfica'.
El Gobierno ya avanzó que tomaría medidas en respuesta a la masacre de San Juan Opico, perpetrada el pasado 4 de marzo en esta localidad y supuestamente orquestada desde las cárceles de Izalco y Ciudad Barrios. Pandilleros mataron a ocho trabajadores de una empresa energética y a tres campesinos que fueron testigos del crimen.